Moscú.- Las autoridades rusas anunciaron este martes la prohibición de la importación de berenjenas, patatas y frutos secos de Armenia, así como sus frutas de pepita, una prohibición que se suma a otras tantas impuestas al país caucásico en vísperas de las elecciones del 7 de junio.

Según un comunicado del Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria de Rusia (Rosseljoznadzor), las restricciones temporales a la importación de esos productos se aplicarán también al tránsito de esas frutas y verduras a otros países miembros de la Unión Económica Euroasiática (UEE) «hasta que se desarrolle un algoritmo adecuado» de seguridad.

Este pasado lunes, Rusia prohibió también las importaciones de pescado, cerezas, guindas, albaricoques, ciruelas, melocotones, nectarinas y uvas procedentes de Armenia.

La entidad fitosanitaria argumentó que se han registrado numerosas «infracciones» durante el proceso de suministro de los productos armenios.

El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, rechazó hoy la demanda de celebrar un pronto referéndum sobre el ingreso en la Unión Europea (UE) y criticó las sanciones rusas contra las importaciones del país caucásico, que consideró «políticas».

Primero debemos ser candidatos o debemos dirigirnos oficialmente a la UE para el ingreso. Mientras eso no ocurra, no habrá referéndum», dijo Pashinián, quien aspira a su tercer mandato en las elecciones del próximo domingo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, y los otros líderes de la Unión Económica Eurasiática (UEE) —Kazajistán, Bielorrusia y Kirguistán— exigen a Armenia la convocatoria, cuanto antes, de un referéndum para elegir entre esa organización y la UE.

En vísperas de las elecciones, Moscú también amenazó a Ereván con suspender las exportaciones de gas y petróleo si no elegía un bando cuanto antes.

Según los analistas, estas sanciones rusas pueden ir en beneficio del líder armenio y en contra de sus rivales, algunos de ellos apoyados por Moscú