Londres. – Un tribunal londinense impuso este jueves penas de prisión a dos hombres que colaboraron con los servicios de inteligencia chinos para localizar en el Reino Unido a hongkoneses que habían huido de la represión contra activistas prodemocracia en Hong Kong.
Penas de 10 y 8 años
Chi Leung Wai, de 40 años y conocido como Peter, fue condenado a diez años de cárcel, mientras que Chung Biu ‘Bill’ Yuen, de 65 años, recibió una pena de ocho, tras ser declarados culpables de ayudar a un servicio de inteligencia extranjero. Ambos tienen doble nacionalidad británica y china.
Wai, que era funcionario de la Fuerza de Fronteras del Reino Unido, fue condenado, además, por conducta indebida en cargo público al utilizar su acceso al sistema informático del Ministerio del Interior para rastrear a disidentes de Hong Kong afincados en este país.
Uso de sistemas oficiales para rastrear disidentes
Según se supo durante el juicio, Yuen, un antiguo agente de la Policía hongkonesa que posteriormente trabajó como jefe de la Oficina Económica y Comercial de Hong Kong en Londres, se convirtió en el enlace de Wai con las autoridades chinas.
Los acusados hicieron un seguimiento a personas por cuya captura había una recompensa y prestaron «especial atención», asimismo, a políticos británicos muy críticos con China, como el exlíder del Partido Conservador Iain Duncan Smith.
En una ocasión Wai, que también trabajó en la Policía de Londres y en la Marina británica, reclutó a un compañero militar, Matthew Trickett, para vigilar a disidentes hongkoneses.
Trickett fue hallado muerto en lo que se considera un posible suicidio, poco después de que el grupo fuera detenido por las fuerzas de seguridad británicas en mayo de 2024.
Tras conocerse la sentencia este jueves, la responsable de la división contra el terrorismo de la Fiscalía, Bethan David, afirmó que la conducta de Wai y Yuen fue «deliberada, coordinada y realizada con pleno conocimiento de a quién beneficiaría».
La represión transnacional, la injerencia extranjera, la vigilancia no autorizada y los intentos de operar al margen de la ley no serán tolerados en suelo británico», añadió.