Madrid.- Las altas temperaturas, el viento y las imprudencias humanas figuran entre las causas principales de los incendios que afectan al sur de Europa y que han quemado miles de hectáreas durante el fin de semana, además de propiciar evacuaciones de numerosas localidades, incluso este lunes.
España
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología advierten de un riesgo «extremo» hoy en prácticamente toda España, sobre todo en el norte y el este peninsular: la combinación de calor y tormentas veraniegas con muchos rayos y pocas precipitaciones incrementa un riesgo que se ha materializado especialmente en Cataluña.
Hasta 2.200 hectáreas ha quemado ya el incendio forestal que afecta a la localidad gerundense de La Bisbal d’Empordà, estabilizado el sábado pasado, pero que todavía no ha sido dado por controlado: cerca de 200 efectivos, 40 dotaciones y 2 medios aéreos continúan pendientes de un perímetro muy largo —unos 40 kilómetros—, que ha calcinado una docena de casas, tras originarse, según las primeras investigaciones, en unas obras de mantenimiento de carretera.
El factor humano parece también el origen del fuego que comenzó el domingo en Soneja (Castellón) y que ha conducido a esta área a más de 300 efectivos y un centenar de vehículos, entre bomberos forestales y municipales, miembros de la Unidad Militar de Emergencias, de la Guardia Civil y de Protección Civil, entre otras instituciones.
Portugal
En Portugal, la Guardia Nacional Republicana (GNR) ha reforzado sus dispositivos de vigilancia y patrullaje después de que el fuego, que el pasado jueves se inició en el municipio de Vouzela, en el distrito de Viseu, el mayor este año hasta el momento, quedara bajo control.
Este incendio, que arrasó entre 12,000 y 14,000 hectáreas, quedó bajo control durante el domingo, aunque en torno a 1,200 efectivos permanecen desplegados en la zona para evitar que se reactive por el calor y el viento.
Hasta el pasado 3 de julio, la GNR había detenido a 134 personas por el delito de incendio forestal: según sus datos, en la mayoría de los casos, los arrestos se debieron a comportamientos negligentes en el uso del fuego con las actuales altas temperaturas, como practicar quemas de restos vegetales o lanzar material pirotécnico.
Francia
En Francia, el peor siniestro es el declarado en un macizo al oeste de Perpiñán, en el Departamento de los Pirineos Orientales, que, además de quemar 4.600 hectáreas y dejar 5 heridos hasta primera hora del lunes, ha obligado a evacuar a más de 10.000 personas de 26 localidades.
El operativo de extinción está compuesto por 700 efectivos, con 200 vehículos y apoyo de medios aéreos, en una zona donde han resultado afectadas por el fuego medio centenar de casas.
La situación es «muy preocupante», según una portavoz del Gobierno francés, que no ha descartado la posibilidad de más evacuaciones: durante la jornada del domingo, el país enfrentó una veintena de incendios forestales y, en la actual temporada, ya han ardido más de 11.000 hectáreas, cuando el año pasado por estas fechas lo habían hecho 5.700.
Grecia
En Grecia, la amenaza no se limita al fuego: un incendio forestal declarado el sábado alcanzó una planta de reciclaje de plástico, aluminio y residuos químicos en las afueras de Salónica -300 kilómetros al norte de Atenas– y ha generado una nube de humo tóxico que ha llegado este lunes a la capital griega e incluso más al sur, a la península del Peloponeso.
Las autoridades han advertido a cientos de miles de vecinos de Salónica, por segundo día consecutivo, para que no salgan de sus casas, ya que la planta de reciclaje continúa en llamas, mientras que han evacuado a unas 700 personas de dos localidades próximas.
Entre las sustancias más peligrosas de la nube tóxica figuran las partículas PM2.5, uno de los contaminantes más peligrosos para la salud pública, que, al ser inhaladas, pueden provocar desde problemas respiratorios hasta enfermedades cardiovasculares.
Otros países europeos
En Croacia, la combinación de viento, sequía y altas temperaturas en la costa de Dalmacia ha provocado fuegos como el de la isla adriática de Hvar, con más de 200 hectáreas de bosque, viñedos y matorral, además de cuatro viviendas quemadas.
En Albania, el Ministerio de Defensa ha certificado 16 frentes de incendio: solo cinco estaban bajo control a primera hora.