París.- Unas 1,300 hectáreas del bosque de Fontainebleau, un pulmón verde a las afueras de París que fue lugar histórico de caza de la Corona francesa, han sido arrasadas por un fuego presuntamente provocado y aún no estabilizado, mientras Francia espera a que la ola de calor comience a remitir a partir de mañana.
Detenciones y sospecha de incendio intencionado
Dos personas fueron ya detenidas por su presunta responsabilidad en el fuego, que se encuentra a solo unos kilómetros del turístico palacio homónimo, según confirmó este lunes el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, en una entrevista en la televisión pública France 2.
«Será la investigación judicial la que permitirá decir si fue intencionado o no, pero es verdad que en el inicio, ayer, hubo diez focos de fuego diferentes en lugares diferentes, casi simultáneos, así que sospechamos fuertemente que es intencionado», sostuvo.
Respecto a la superficie quemada, detalló que hay un frente principal que recorrió unas 1,200 hectáreas y un segundo foco más pequeño, declarado esta misma tarde —que también se sospecha que fue intencionado—, que sumó otras 100 hectáreas.
En total, este macizo forestal cuenta con unas 20,000 hectáreas y el incendio se originó el domingo sobre las 17.00, hora local (15.00 GMT).
Dos focos y 1,300 hectáreas arrasadas
Las llamas, aunque no están fuera de control, no están estabilizadas porque el fuego continúa progresando. Las labores de extinción se vieron dificultadas por fuertes rachas de viento cambiantes, superiores a los 50 kilómetros por hora.
Viento y calor complican la extinción
Solo este domingo se declararon 250 fuegos en todo el territorio metropolitano francés y el recuento total de hectáreas quemadas en 2026 asciende ya a 32,000, lo que apunta a que será un año récord, admitió Nuñez, porque son cifras mucho más elevadas que en fechas similares de 2025.
El nivel de alerta por el riesgo de fuego se mantuvo este lunes elevado en todo el territorio, pero era especialmente alto en el centro (incluido el departamento de Isla de Francia, donde están París y Fontainebleau) y el centro-este del país, debido a un tiempo muy cálido y al viento seco.
Son zonas que normalmente «se salvan más» del peligro de incendio, detalló la directora de Météo-France, Virginie Schwarz, en una rueda de prensa organizada tras una reunión en el Ministerio del Interior para hacer balance de la situación en torno a la tercera ola de calor de 2026.
Bajada paulatina de las temperaturas y triple sequía
Este lunes, del centenar de departamentos de la Francia metropolitana, 37 se mantenían en vigilancia roja (el más alto) por las elevadas temperaturas y 39, en nivel naranja.
Gracias a un frente de tormentas, las máximas comenzarán a bajar por el oeste y eso permitirá que esta noche 11 departamentos salgan de la alerta roja, aunque, de cara a mañana.
Aún habrá 26 en el máximo nivel de vigilancia y, en varios puntos del país, como el valle del Ródano y el área en torno a Toulouse, los termómetros seguirán ascendiendo hasta los 40 grados.
El rojo abandonará el mapa de Météo-France el miércoles por la mañana y la tendencia de descenso de las temperaturas proseguirá el jueves, aunque las máximas «continuarán por encima de lo normal» para estas fechas, según Schwarz.
A la preocupación por los incendios y la persistencia de las altas temperaturas —esta tercera ola de calor comenzó sin apenas tregua desde la histórica canícula de finales de junio, que batió varios récords históricos— se suma la inquietud por los recursos hídricos.
De acuerdo con los datos del Ministerio de Transición Ecológica, el país acumula una triple sequía encadenada.
La primera es la de los suelos en general, que están mucho más secos de lo que es normal para esta época del año, por las altas temperaturas desde la primera ola de calor, registrada a finales de mayo.
Eso se traduce en más evaporación y una mayor demanda de las aguas superficiales, lo que implica una segunda sequía que se deja notar en los cursos de agua por todo el país, con niveles en bajada generalizada en el conjunto del territorio.
La tercera sequía afecta a las aguas subterráneas, en situación ya de tensión en el centro, sur y este del país, y eso a pesar de que las abundantes lluvias del invierno y la primavera permitieron recargar las capas freáticas.
42 departamentos con restricciones de agua
Esto ha llevado a que ya haya 42 departamentos en situación de crisis, lo que implica restricciones del uso del agua.
