París.- El megaincendio que afecta al departamento francés de Gironda permanece estabilizado en la mañana de este miércoles tras una noche tranquila, aunque los servicios de emergencia siguen en máxima alerta ante el empeoramiento previsto de las condiciones meteorológicas, con temperaturas de hasta 41 grados.
«La noche ha sido tranquila; el fuego está, esta mañana, aún estabilizado», informó hoy la Prefectura (delegación del Gobierno) de Nueva Aquitania y de Gironda en sus redes sociales.
Las autoridades informaron de que varios rebrotes registrados durante la noche, especialmente en las localidades de Camp de Souge, Arès y Le Temple, fueron controlados con rapidez y que la superficie quemada se mantiene en 42.000 hectáreas.
La previsión meteorológica para este miércoles sigue siendo desfavorable, ya que Gironda permanecerá en alerta naranja (segunda más importante de riesgo) por ola de calor a partir del mediodía, con temperaturas que podrían alcanzar los 41 grados en el interior y los 38 grados en la costa.
También se esperan vientos secos del sureste durante la mañana, que girarán a oeste por la tarde, con rachas de entre 30 y 45 kilómetros por hora, antes de rolar al noroeste al final del día, según el último informe de situación de la Prefectura.
Las autoridades advirtieron, además, que la bajada de la humedad y el riesgo de tormentas previsto para el jueves aumentan la incertidumbre sobre la evolución del incendio.
Desde el inicio de las llamas, 126 bomberos han resultado heridos durante las labores de extinción, mientras que las fuerzas de seguridad no practicaron ninguna detención durante la noche.
El número total de arrestos relacionados con el incendio se mantiene en 15 en Gironda, añadieron las autoridades.
Las restricciones de circulación permanecen sin cambios, y las autoridades aseguraron que el despliegue de medios para combatir el incendio continúa siendo total.
Actualmente combaten este megaincendio 2,750 bomberos, 1,500 militares, 1,440 efectivos de otras fuerzas de seguridad y 18 recursos aéreos, entre los que se incluye un avión militar A400M adaptado para lanzar líquido retardante.
Los 60.000 habitantes de Le Haillan, Mérignac y Eysines, localidades situadas cerca de Burdeos, pudieron regresar a partir de ayer por la tarde a sus casas tras el fin de la orden de evacuación, a condición de que estén pendientes por si tuviesen que partir de nuevo en cualquier momento.
Actualmente, 160.000 habitantes de 20 localidades siguen desplazados, con el miedo de saber si su casa se habrá convertido en ceniza por las llamas. Por el momento, se han quemado 240 hogares.