París.- El incendio del macizo del Gros Bessillon en la Provenza francesa (sureste) sigue sin estar controlado, aunque sí pudo ser «estabilizado» este sábado, de forma que se ha reducido su progresión y ha quemado 1.800 hectáreas en dos días, desde que se reactivó.
Este es el diagnóstico que dio al final de la jornada el prefecto (delegado del Gobierno) del departamento de Var, Simon Babre, que, en una comparecencia ante los medios, dijo que estaban «satisfechos» por lo que habían hecho los bomberos y los medios que les apoyan.
«Se ha ganado una batalla, pero no es el final de la guerra», señaló antes de indicar que los aviones y los helicópteros habían llevado a cabo 450 descargas durante el día, que permitieron que el fuego, aunque «no está para nada fijado», se ha estabilizado.
El hecho de que las hectáreas quemadas al final del sábado fueran 1.800, cuando un día antes eran 1.500, prueba que «se ha contenido», subrayó Babre, que también hizo hincapié en que no hay víctimas, más allá de algunos bomberos que han resultado heridos leves.

Evacuados y balance de daños
El prefecto anunció que esta noche podrán volver a sus casas una parte de las 2.500 personas que fueron evacuadas el viernes, en concreto, en el municipio de Montfort-sur-Argence.
El incendio en el macizo del Gros Bessillon, a una cincuentena de kilómetros al norte del puerto mediterráneo de Tolón, se declaró el pasado 21 de julio y, después de diez días en que calcinó 4.500 hectáreas y parecía controlado, se reavivó el viernes por la tarde.
Las llamas destruyeron 33 viviendas en los diez primeros días y otras 7 en la segunda fase del incendio, según el delegado del Gobierno, que añadió que hay otras 70 que han resultado impactadas.
Riesgo de reactivación por el viento
El director de los bomberos en el departamento de Var, Éric Grohin, que tiene bajo su responsabilidad a 1.500 agentes en este dispositivo, además de los medios aéreos, se mostró cauto porque dijo que el fuego podría reavivarse.
Tras un sábado en que las temperaturas en la zona llegaron a los 40 grados, con una humedad inferior al 20 % y ráfagas de viento de hasta más de 40 kilómetros, está previsto que el viento cambie de dirección el domingo y venga del sur.
La situación en este fuego, el más virulento en Francia hoy, contrasta con la del megaincendio que ha quemado 42.000 hectáreas en la bahía de Arcachon y hasta las proximidades de Burdeos, que fue declarado «fijado» por el ministro del Interior.
Francia enfrenta cada verano una elevada amenaza de incendios forestales, especialmente en las regiones del sur del país, donde las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos favorecen la rápida propagación de las llamas.
La región de la Provenza, ubicada en el sureste francés, figura entre las zonas con mayor riesgo debido a su clima mediterráneo y a la extensa cobertura de bosques y matorrales.
- El incendio del macizo del Gros Bessillon, en el departamento de Var, comenzó el 21 de julio de 2026. Durante los primeros diez días arrasó unas 4.500 hectáreas y parecía estar bajo control.
- Sin embargo, el 31 de julio el fuego se reactivó, obligando a desplegar nuevamente un amplio operativo de emergencia y a evacuar a miles de residentes de las comunidades cercanas.
