Toronto (Canadá).- Las autoridades canadienses ampliaron este lunes las órdenes de evacuación en el oeste del país ante el avance de varios incendios forestales que ya han obligado a unas 5.000 personas a abandonar sus hogares.
Evacuaciones en Columbia Británica
Las autoridades de la provincia de Columbia Británica, en el extremo occidental del país, ampliaron hoy las órdenes de evacuación de todos los residentes situados a unos 25 kilómetros al norte de la ciudad de Kelowna por el avance de un incendio en Quilpituk Creek, en las orillas del lago Okanagan.
Además, advirtieron a los habitantes de otras áreas cercanas que se preparen para abandonar la zona en las próximas horas si la situación no mejora, ya que los equipos de extinción se han enfrentado a vientos de 80 kilómetros por hora, con rachas de hasta 115 kilómetros por hora, que han dificultado las operaciones de los medios aéreos.
En total, unas 5.000 personas han sido evacuadas en la provincia en los dos últimos días por el avance de las llamas, en su mayoría a causa de un incendio de Bradley Creek, al norte del lago Okanagna, que fue descubierto el sábado y que hoy ya había consumido unas 2.600 hectáreas de bosque.
Balance nacional de incendios
Según los datos del Sistema Canadiense de Información de Incendios Forestales, este lunes hay activos 787 fuegos en todo el país, tras la aparición de 15 nuevos incendios en las últimas 24 horas.
Los Territorios del Noroeste tienen 215 incendios forestales activos, mientras que Ontario suma 166, Columbia Británica 131 y Quebec 110.
Desde el inicio del año, Canadá ha sufrido ya 4.446 incendios forestales, que han quemado 3,8 millones de hectáreas de bosque.
En 2023, Canadá sufrió su peor temporada de incendios forestales, con 18,5 millones de hectáreas quemadas, más del doble que el anterior récord, registrado en 1995, cuando ardieron alrededor de 7,5 millones de hectáreas.
- En 2025, la superficie quemada por las llamas ascendió a unos nueve millones de hectáreas.
- En julio, el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó a Canadá con nuevos aranceles por la contaminación causada en algunos estados de Estados Unidos por el humo de los incendios forestales.
Trump acusó a Canadá de «negligencia deliberada» por no gestionar de forma adecuada sus bosques y afirmó que los efectos del humo estaban costando a Estados Unidos miles de millones de dólares.
Los incendios forestales en Canadá se han convertido en una crisis recurrente durante los últimos años, impulsada por el aumento de las temperaturas, las sequías prolongadas y las condiciones meteorológicas extremas asociadas al cambio climático.
La temporada de incendios suele extenderse entre la primavera y el otoño, aunque las autoridades han advertido que el período de riesgo es cada vez más largo e intenso.
En 2023, Canadá registró la peor temporada de incendios forestales de su historia, con alrededor de 18,5 millones de hectáreas consumidas por las llamas, más del doble del récord anterior de 1995, cuando se quemaron aproximadamente 7,5 millones de hectáreas.
Ese año, miles de personas fueron evacuadas y el humo afectó la calidad del aire en amplias zonas de Canadá y Estados Unidos, provocando alertas sanitarias y la interrupción de actividades económicas y de transporte.