Londres.- La marca británica de bicicletas Raleigh, en el pasado una de las más importantes del mundo, se ha declarado insolvente después de los problemas financieros que ha atravesado en los últimos años.
Esta compañía, que llegó a dar empleo a más de 8,000 personas y a ser la mayor manufacturera de bicicletas del mundo, fue comprada por Accell en 2012 por alrededor de 80 millones de euros.
Sin embargo, en un comunicado publicado este jueves, ha confirmado que ha agotado todas las opciones disponibles y que no puede cumplir sus obligaciones financieras.
El modelo ‘chopper’ era el más conocido de la marca, que comenzó una reestructuración del negocio el pasado febrero.
«Toda opción realista para el futuro de la compañía ha sido explorada y ninguna ha resultado en una solución para que este grupo continúe de la misma manera», dijo Jonas Nilsson, presidente ejecutivo de Accell.
El peso histórico de Raleigh en el ciclismo
Originaria de Nottingham (Inglaterra), esta empresa tuvo una estrecha relación con el deporte en décadas pasadas y en 1980 consiguió triunfar en el Tour de Francia gracias a Joop Zoetelmek, que competía para el equipo TI-Raleigh.
Además, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984, el equipo estadounidense consiguió varias medallas de oro montados en bicicletas Raleigh.
En 2017 dejaron de competir, tras un breve periodo en el que consiguieron victorias en el Tour de Normandía.