Londres.- El regreso al Reino Unido de los duques de Sussex, Enrique y Meghan, después de seis años viviendo en Estados Unidos, plantea muchos interrogantes sobre sus medios de vida y su seguridad, al no formar parte de la Casa Real, así como sobre el vínculo que tendrá con el heredero de la corona, Guillermo, quien no se habla con su hermano menor.
La noticia del retorno de los duques ha sorprendido en el Reino Unido después de unos tumultuosos años en los que lanzaron todo tipo de críticas contra la familia real y aseguraron que podían cubrir sus necesidades de manera independiente sin ayuda de la monarquía.
Desde hace un tiempo, el duque no había ocultado el deseo de volver a su país y que sus dos hijos, los príncipes Archie y Lilibet, pudieran integrarse en la cultura y las costumbres británicas.
Aunque nada parece definitivo, la decisión de la pareja de matricular a sus hijos en un colegio británico -aún no se sabe cuál- da una idea de que su plan es quedarse en el país a largo plazo.
En opinión del tabloide Daily Mail, es probable que la decisión de los duques de trasladar a su familia al Reino Unido se perciba como la admisión más contundente hasta la fecha del fracaso de sus ambiciosos planes para ‘conquistar’ EE.UU..
El príncipe Enrique y Meghan llegaron a California en 2020 con Hollywood aparentemente a sus pies, respaldados por sus títulos reales, su fama mundial y la expectativa de vivir a largo plazo de contratos multimillonarios que parece no han terminado de prosperar.
¿Cuál será el sustento de vida de los duques?
Queda por ver de qué vivirán en el Reino Unido si quieren mantener el tren de vida al que están acostumbrados y cuál será su residencia ya que, como adelantó la prensa, no vivirán en una residencia real.
Algunos medios conjeturan con la posibilidad que vivan en los Cotswolds, en el oeste de Inglaterra, o en Northamptonshire, donde vive su tío el conde de Spencer, hermano de la fallecida Diana de Gales.
Nadie niega que el rey Carlos III esté dispuesto a ayudar financieramente a su hijo menor, como lo está haciendo con su hermano Andrés tras la fuerte polémica por el pasado vínculo de éste con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, que obligó al antiguo príncipe a alejarse por completo de la vida pública. Andrés vive ahora en una propiedad personal que el monarca le ha cedido.
¿Quién costeará la seguridad?
Es de esperar que los duques de Sussex cuenten con un fuerte dispositivo de seguridad debido a su vínculo con el monarca, pero aún se desconoce quién lo financiará dado que, al no ser miembro de la Casa Real, Enrique y su familia no tienen derecho a que sea el contribuyente británico el que se haga cargo del abultado coste.
El duque intentó sin éxito en los tribunales que sea el Reino Unido que pague por su seguridad y la de su familia cuando está en suelo británico al argumentar que había hecho una contribución al país cuando sirvió en su día, como miembro del Ejército británico, en Afganistán (30 semanas a lo largo de 10 años).
La conflictiva relación de Enrique con Guillermo
Los medios afirman hoy que el príncipe Guillermo se puso «apoplético» cuando se enteró de que su hermano volvía a su país después de las fuertes críticas que Enrique escribió en su autobiografía ‘En la sombra’ (‘Spare’, en inglés).
En el libro, Enrique reveló que Guillermo le agredió físicamente en una oportunidad y lo tiró al suelo, haciéndolo caer sobre un comedero para perros durante una discusión sobre Meghan Markle.
Los dos hermanos no mantienen contacto alguno, según los medios, y llevan años sin verse la cara, por lo que es una incógnita saber si habrá alguna reconciliación a largo plazo.
El duque de Sussex regresa al Reino Unido mientras su padre aún continúa con su tratamiento oncológico después de que se diagnosticase un tipo de cáncer no revelado a principios de 2024 y que la princesa de Gales, Catalina -la más popular de los miembros de la familia real británica-, superase también un cáncer.
Y queda por último saber cómo será la relación de Enrique con la prensa británica tras los numerosos encontronazos que ha tenido con ella, algunos de los cuales han llegado a los tribunales, sin suerte para el duque.
