París. – El bosque de Fontainebleau, uno de los más emblemáticos de Francia, reabrirá progresivamente al público a partir de este sábado, menos de seis semanas después del incendio que arrasó unas 2,000 hectáreas, anunció este viernes la Prefectura de Seine-et-Marne.
Acceso parcial y zonas restringidas
El 80% del macizo, unas 18,000 hectáreas, volverá a ser accesible y solo permanecerán cerradas las zonas que estuvieron directamente afectadas por las llamas y los perímetros de seguridad establecidos alrededor de los sectores quemados.
No obstante, las autoridades piden a los visitantes que «hagan gala de responsabilidad para evitar cualquier reanudación del fuego» y les recuerdan que deben permanecer en los itinerarios autorizados, respetar las zonas cerradas, no fumar y llevar a los perros atados, pues sigue siendo una zona especialmente vulnerable.
Impacto del incendio de julio
La reapertura de este bosque histórico, particularmente importante para los habitantes de la región parisina, se produce después del incendio que, entre el 12 y el 14 de julio, afectó a unas 2,000 hectáreas, el 10% del macizo forestal, y obligó a evacuar a cerca de 900 personas.
El bosque de Fontainebleau, antiguo dominio de caza de los reyes de Francia y reserva de la biosfera reconocida por la Unesco desde 1998, se extiende por un área natural de más de 22,000 hectáreas y alberga más de 5,800 especies vegetales y una gran diversidad de hábitats, desde bosques y zonas húmedas hasta landas y formaciones rocosas.
Situado a apenas 60 kilómetros de París, es uno de los espacios naturales más frecuentados de Francia, con más de 15 millones de visitas al año, según la Oficina Nacional de Bosques (ONF), pero también un ecosistema sometido a una fuerte presión por esa fuerte afluencia de público y por los efectos del cambio climático.