Casa Blanca (Archivo)

WASHINGTON.- Estados Unidos indicó este viernes que está investigando la posibilidad de que combatientes del Estado Islámico (EI) usaran gas cloro contra fuerzas de seguridad iraquíes y pidió paciencia a quienes critican la falta de resultados de su ofensiva contra los yihadistas, al recordar que aún está en su fase inicial.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó hoy el Departamento de Estado para mantener allí un encuentro de unas dos horas con su Consejo de Seguridad Nacional, con el fin de analizar la ofensiva contra los yihadistas del EI en Irak y Siria.

Obama "recibió una actualización sobre la situación política y de seguridad en Irak y Siria" y "revisó los esfuerzos para formar, asesorar y equipar a las fuerzas terrestres iraquíes con el fin de combatir eficazmente al EI", apuntó la Casa Blanca tras la reunión.

"También habló sobre formas para seguir apoyando y fortaleciendo a la oposición moderada siria en coordinación con aliados regionales", añadió la residencia presidencial.

La visita de Obama al Departamento de Estado supuso un cambio de escenario para unas reuniones que normalmente se mantienen en la Casa Blanca y le permitió analizar más de cerca el componente político de la campaña contra el grupo yihadista.

De hecho, Obama aprovechó para mantener una videoconferencia con el personal de la embajada estadounidense en Bagdad y los consulados generales de Basora y Erbil, que se encargan de la relación diaria con el Gobierno de Haidar al Abadi.

El mandatario "subrayó su objetivo" de "aumentar la cooperación y la reconciliación política en Irak", explicó la Casa Blanca.

EE.UU. considera que los países que se sumen a la coalición internacional contra el EI deben apoyar públicamente al Gobierno del chií Al Abadi en Irak, dado que las tropas iraquíes y kurdas son quienes llevan el peso de la batalla y Washington confía en que ese nuevo Ejecutivo disipe las tensiones sectarias en el país.

Horas antes de la visita de Obama, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, reaccionaba a informes de prensa según los cuales combatientes del EI usaron gas cloro contra tropas iraquíes y milicias chiíes durante un enfrentamiento el mes pasado en el norte de Bagdad, un incidente que provocó síntomas a hasta 40 soldados.

"Estas acusaciones son extremadamente graves y estamos buscando información adicional para poder determinar si podemos confirmarlo o no. El uso de cualquier arma química es un acto aberrante", dijo Kerry a periodistas, tras reunirse en el Departamento de Estado con el ministro de Exteriores de Corea del Sur, Yun Byung-se.

De confirmarse, ese ataque supondría el primer caso en Irak de ataques con gas cloro, una sustancia química que se ha usado repetidamente este año en Siria, según la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), pero no en el país vecino.

No obstante, Kerry aseguró que una confirmación de ese ataque no cambiará la táctica de EE.UU. ante el EI, aunque "puede afectar decisiones tácticas dentro de esa estrategia".

El Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS), con sede en Washington, publicó hoy un informe en el que indica que la campaña de EE.UU. contra el EI va camino de "implosionar", debido a la falta de un plan claro para Siria, una "táctica incierta" en Irak y la ausencia de una "estrategia realista a nivel militar".

El portavoz del Pentágono, el contraalmirante John Kirby, desestimó esa evaluación al recordar que los ataques aéreos de EE.UU. contra objetivos yihadistas en Irak comenzaron hace "menos de tres meses" y entonces ya se advirtió de que la estrategia "duraría un año, que sería larga y complicada".

"No se puede tener una idea de la fuerza de una estrategia en el curso de tres meses. Simplemente, no es posible, y sería imprudente hacerlo", subrayó Kirby en su conferencia de prensa diaria.

Aseguró, no obstante, que la estrategia "está teniendo efecto en el EI", que "ha perdido la capacidad de moverse tan libremente como podía antes" y está "perdiendo fuentes de ingresos" a medida que se destruyen refinerías, campos de entrenamiento y otros edificios en Siria, además de "innumerables vehículos y piezas de artillería".

"Creemos que esta estrategia es sólida. Creemos que está teniendo efecto. Y creemos que es muy importante que la gente tenga un poco de paciencia mientras la desarrollamos", concluyó Kirby.