Señaló que Castillo tenía derecho a un antejuicio, que en las leyes peruanas se debe aplicar antes de retirar la inmunidad a un mandatario a fin de proceder a investigarlo y juzgarlo.

Ciudad de México.- El exembajador de México en Perú, Pablo Monroy, quien fue declarado persona “non grata” por el Gobierno peruano y expulsado de aquel país, expresó las dudas de su Gobierno en la destitución de Pedro Castillo, pues sugirió que el Congreso de ese país no siguió de forma adecuada el procedimiento legal.

“Ha habido algunos procesos en los cuales ciertos actos en el Congreso de la República (de Perú) donde podría haber dudas sobre si se siguieron los procedimientos que marcan las leyes”, manifestó el exfuncionario, quien fue invitado a la conferencia de prensa matutina del presidente mexciano, Andrés Manuel López Obrador, en Tabasco.

Por ejemplo, señaló que Castillo tenía derecho a un antejuicio, que en las leyes peruanas se debe aplicar antes de retirar la inmunidad a un mandatario a fin de proceder a investigarlo y juzgarlo.

“Hay ciertas interrogantes sobre si esto se cumplió al pie de la letra”, dijo.

Afirmó que el Gobierno mexicano apostará al diálogo con Perú porque “lo que no queremos es que haya violaciones a los derechos humanos”.

Asimismo, señaló que los retos que ha enfrentado la Embajada de México en Perú no han sido fáciles aunque destacó que se cumplieron los objetivos principales.

Detalló que contactaron a unos 500 mexicanos con presencia en Perú, para ofrecerles asistencia mientras más de 63 carreteras estaban bloqueadas y se habían suspendido diversos vuelos.

Indicó que otro de los objetivos logrados fue honrar la larga tradición de asilo político por parte de México para aquellas personas que tengan temor por su vida, por su integridad física, por su libertad, una de las tradiciones más humanistas, pacíficas y nobles de la política exterior mexicana, expuso.

Refirió que le ofrecieron asilo al expresidente Castillo, aunque al final solo pudieron resguardar a su familia, pues el mandatario fue detenido antes de que México pudiera darle ese beneficio.

El tercer objetivo logrado, añadió, fue mantener los canales de diálogo abiertos con todos los actores políticos y personas de todos los sectores de forma que tuvieran información confiable sobre el desarrollo de la política en Perú.

Monroy, volvió al país después de que se le impusiera un periodo de 72 horas para abandonar Lima tras ser declarado persona non grata por el Gobierno de Dina Boluarte por supuestas “injerencias” del Gobierno de México en la política de Perú.