Según los últimos datos disponibles, unas 1.700 personas están en unidades de cuidados intensivos.

PARÍS.- El portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal, adelantó este miércoles que los controles en las fronteras serán "más rígidos" y detalló que todos los viajeros que procedan de países considerados de riesgo epidémico serán sometidos a una prueba de antígenos.

Los controles en las fronteras serán "más rígidos, más drásticos si cabe", dijo en una conferencia de prensa al término de un Consejo de Defensa centrado en la situación sanitaria.

La idea, añadió, será la de hacer pruebas de antígenos "al 100 % de los viajeros que vengan de países en riesgo", sin precisar cuándo se pondrá en marcha la iniciativa.

Attal anunció también varias medidas locales de combate a la pandemia, entre ellas que desde mediados de septiembre será posible reservar una cita para inyectarse una tercera dosis de vacuna de refuerzo para quien lo necesite.

Explicó además que en los departamentos de la Francia continental en los que haya una incidencia de más de 200 contagiados cada 100.000 habitantes se obligará a instaurar el porte de mascarilla en el exterior.

Confirmó igualmente que las pruebas de antígenos y PCR sin prescripción médica dejarán de ser reembolsadas a mediados de octubre por la Seguridad Social francesa como norma general, una medida para incentivar la vacunación.

El portavoz reforzó el mensaje del presidente, Emmanuel Macron, quien trazó hoy mismo un escenario de "emergencia" por el recrudecimiento de la covid en los territorios franceses de ultramar en el Caribe, Martinica y Guadalupe (ambos confinados).

También en la Polinesia francesa se ha declarado el estado de emergencia sanitaria por la alta incidencia.

Attal avisó de que no ha amainado la pandemia y avisó de que la situación en los hospitales está empeorando, a pesar del aumento de la tasa de vacunación.

Según los últimos datos disponibles, unas 1.700 personas están en unidades de cuidados intensivos, una cifra que aumenta pero aún lejos del pico de las otras tres oleadas de la pandemia.

El portavoz celebró además el aumento de la vacunación: "Cuatro millones de inoculaciones cada semana. Teniendo en cuenta este periodo de vacaciones es algo magnífico", refirió.

En Francia, el 67,05 % de franceses ya ha recibido al menos una dosis de la vacuna y el 56,04 % tienen la pauta completa.

Ante el aumento del malestar de una parte de la población por ser obligatorio vacunarse y por tener que presentar un pase sanitario para casi todas las actividades diarias, Macron salió al paso explicando que su gestión ha sido "democrática" y no "liberticida", como le acusan sus detractores.