LIMA, Perú.- Los 274 inmigrantes haitianos que están varados en la ciudad peruana de Iñapari, al intentar cruzar ilegalmente la frontera con Brasil, se encuentran entre los damnificados por las inundaciones en la zona.

Según dijo este viernes a Efe en conversación telefónica el párroco del lugar, René Salízar, los haitianos llegaron a Iñapari (sureste del país) tras seguir una ruta que consideran la más económica y con una menor cantidad de trámites migratorios que cumplir para entrar en Brasil.

Los inmigrantes fueron evacuados a un colegio ubicado en una zona alta, tras permanecer mas de un mes en la parroquia de Iñapari.

Desde que llegaron a esa pequeña localidad peruana, los caribeños se alimentan de una olla común, con donaciones procedentes de Brasil que han sido suspendidas por la crecida de los ríos y las inundaciones.

"En estos momentos no hay tránsito, no se puede pasar de un país a otro, pero (los haitianos) todavía tienen alimentos y están cocinando", señaló Salízar a Efe.

La Defensoría del Pueblo de Perú expresó hoy preocupación por la vulnerabilidad de los haitianos, entre los que se encuentran un bebé de 5 meses y una niña de 10 años.

En un comunicado, la adjunta para los Derechos Humanos y Personas con Discapacidad de la institución, Gisella Vignolo, señaló que se han puesto en riesgo "los derechos fundamentales de esta población que a la fecha venía sobreviviendo de la caridad".

"Consideramos de suma importancia que el Ministerio de Relaciones Exteriores establezca un canal de diálogo con las autoridades de los países vinculados con esta problemática (Haití, República Dominicana, Ecuador, Brasil y Bolivia, entre otros) con la finalidad de brindar una respuesta conjunta y coordinada", indicó Vignolo.

La llegada de los haitianos alteró la vida de la pequeña localidad de Iñapari, que contaba con una población de alrededor de 2.000 personas, y con servicio de agua por solo dos horas al día.

Según Salízar, la mayoría de haitianos no quiere trabajar en Perú y se ha dedicado solamente a "comer, dormir y jugar".

El 12 de enero, el Gobierno de Brasil reglamentó que su embajada en Puerto Príncipe sea la que otorgue un máximo de 100 visas de trabajo al mes para los inmigrantes haitianos.

El año pasado, Brasil concedió visados de trabajo a unos 1.600 haitianos, de los cerca de 4.000 que llegaron después del terremoto de 2010, según información del Ministerio de Justicia de ese país.