Poco antes de la salida del señor, abandonaron el banco gradualmente varios de los empleados que había tomado como rehenes, según la agrupación.

Beirut.- El hombre armado que hoy tomó como rehenes a varios empleados y clientes de una sucursal bancaria en Beirut puso fin a su atrincheramiento tras recibir los ahorros que tenía bloqueados en la entidad debido a la grave crisis económica desatada en el Líbano hace casi tres años.

El ahorrador, que permanecía en el banco desde esta mañana con un fusil y un bidón de gasolina, "salió acompañado de las fuerzas de seguridad tras entregar la cantidad a su hermano", explicó la Asociación de Depositantes del Líbano en su cuenta de Twitter.

El presidente de la agrupación, Hasan Mughanieh, se encargó de negociar con la Asociación de Bancos en nombre del asaltante, quien demandaba llevarse la totalidad de los 209,000 dólares depositados allí antes del estallido de la crisis para poder costear una operación de su padre enfermo.

La Asociación de Depositantes, que previamente había informado de que el hombre rechazó una oferta para retirar 30,000 dólares, no precisó si finalmente pudo llevarse sus ahorros al completo ni a cuánto asciende el dinero que le fue entregado como parte del acuerdo.

Poco antes de la salida del señor, abandonaron el banco gradualmente varios de los empleados que había tomado como rehenes, según la agrupación.

Tras el final de la guerra civil libanesa en 1990, el sistema bancario, incentivado por los altos intereses ofrecidos, se convirtió en tenedor de la mayoría de la deuda que fue emitiendo el Estado para contrarrestar su déficit, en medio de una corrupción endémica y las pérdidas registradas por empresas estatales.

A finales de 2019, se hizo aparente que las entidades no tenían liquidez suficiente para entregar dólares a todos los depositarios y el sistema se vino abajo, haciendo que las cuentas en dólares quedan virtualmente bloqueadas.

Los bancos tomaron algunas medidas como permitir la retirada en libras libanesas a un tipo de cambio algo superior al oficial,de unas 1,500 unidades por un dólar, pero muy inferior al ofrecido en el mercado paralelo, donde en los últimos meses ha rozado las 35,000 libras por billete estadounidense.