La prohibición incluye a los visitantes de fuera de Inglaterra, aunque tengan el permiso de un adulto.

Londres.- Una nueva ley prohíbe desde este viernes en Inglaterra los tratamientos cosméticos con bótox y los rellenos dérmicos para menores de 18 años, en respuesta al marcado aumento de la demanda entre los jóvenes.

La legislación dispone que es ilegal administrar este tipo de productos y concertar citas para menores, al tiempo que prevé "procedimientos penales y multas ilimitadas"para los profesionales que la infrinjan.

La prohibición incluye a los visitantes de fuera de Inglaterra, aunque tengan el permiso de un adulto, según explicó hoy un comunicado del Ministerio de Sanidad y Protección Social.

No obstante, un especialista puede certificar que este tipo de tratamientos no quirúrgicos, que deberán administrar médicos, enfermeras, dentistas y farmacéuticos, pueden aplicarse a menores de 18 años si existe una necesidad médica.

Al anunciar la medida el pasado mes, la entonces secretaria de Estado de Salud Mental Nadine Dorries aseguró que las autoridades han detectado un fuerte aumento de la demanda entre los más jóvenes, que aspiran a lograr lo que denominó como "rostro de Instagram", en referencia a algunos cánones estéticos populares en las redes sociales.

"Ningún niño necesita tratamientos cosméticos a no ser que sea por necesidad médica. No han completado aún su desarrollo físico y mental", escribió recientemente Dorris en un artículo en el tabloide "The Sun".

El Gobierno británico estima que el pasado año se llevaron a cabo hasta 41.000 arreglos con bótox en menores de 18 años, mientras que unos 29.300 recurrieron a rellenos dérmicos en 2017.

Un comité parlamentario también había recomendado a las autoridades que tomaran medidas para abordar la "total ausencia" de una normativa sobre los tratamientos no quirúrgicos, que podían administrarse hasta hoy en Inglaterra a cualquier persona sin un control de edad.

Por ello,grupos de activistas han pedido que la nueva legislación se extienda a las otras tres naciones del Reino Unido para evitar que los menores tengan acceso a estos tratamientos en Gales, Escocia o Irlanda del Norte.

Las autoridades escocesas y galesas tienen previsto actualizar próximamente las normas para el sector, mientras que las norirlandesas no se han pronunciado aún al respecto.