La fiscalía de Crotone ha abierto una investigación de oficio y ha inscrito al sacerdote Don Mattia Bernasconi, párroco de San Luigi Gonzaga (Milán, norte), en el registro de investigados por un posible delito de "ofensa religiosa".

ROMA.- Un cura italiano está siendo investigado por un delito de ofensa religiosa tras celebrar una misa en una colchoneta hinchable en el mar en Crotone (Calabria, sur de Italia) en la que participaron varios jóvenes en bañador, al término de un campamento de voluntarios de una asociación antimafia, informaron hoy medios locales.

La fiscalía de Crotone ha abierto una investigación de oficio y ha inscrito al sacerdote Don Mattia Bernasconi, párroco de San Luigi Gonzaga (Milán, norte), en el registro de investigados por un posible delito de "ofensa religiosa", a pesar de que la jerarquía eclesiástica local se limitó a reprenderle y pedirle que prestara más atención a las formas de las celebraciones.

Las imágenes de la misa celebrada el pasado domingo en la colchoneta hinchable, con los jóvenes de la asociación Libera en bañador, frente a la playa municipal de Alfieri en Crotone se han hecho virales en internet y son las que, junto a las fotos y artículos aparecidos en los medios, han propiciado la investigación, según las fuentes.

"No era en absoluto mi intención trivializar la Eucaristía ni utilizarla para otros mensajes de ningún tipo", escribió el cura en una carta publicada en la página web de la parroquia de San Luigi di Gonzaga, donde es vicario de la pastoral juvenil, en la que se "disculpa" por la celebración.

Durante la misa, el sacerdote hizo hincapié en las lecciones aprendidas en Calabria sobre la lucha contra la criminalidad organizada y pidió a los chicos de su parroquia y a los bañistas presentes, que asistieron al inusual servicio, que se comprometieran con la legalidad.

"Espero que podáis comprender mis buenas intenciones, empañadas por un exceso de ingenuidad, y aceptéis mi sincera petición de perdón", concluye en la carta de disculpa enviada al arzobispo metropolitano, monseñor Mario Delpini, y a todos los fieles, según las mismas fuentes.