Además del acoso en redes, hubo otras acciones en la calle, contrarias "al honor, la propia imagen y la integridad moral" de la joven, también denunciadas.

España.- Justicia y Guardia Civil investigan desde el mes de agosto pasado el ciberacoso denunciado por una joven de 20 años, que se suicidó el pasado 28 de diciembre en Navas de San Juan, en la provincia de Jaén (Andalucía), mientras el municipio convoca una marcha de apoyo a la familia para este siete de enero.

Según informó la Guardia Civil, en total se interpusieron dos denuncias, una primera en agosto por la suplantación de identidad en las redes sociales, en este caso Instagram, y después una ampliación de ésta por una serie de carteles que se colocaron en la calle.

El Ayuntamiento de Navas de San Juan (Jaén), donde ocurrieron los hechos, convocó para el próximo 7 de enero una concentración en apoyo de la familia de la joven, según explicó Luis Francisco Sánchez, presidente del Consejo Consultivo de la Fundación Internacional de Derechos Humanos.

La joven, que sufrió este acoso durante año y medio, era víctima de una suplantación de identidad y acoso a través de las redes sociales, en las que se utilizaba su imagen y la de otros miembros de su familia "de forma fraudulenta, descarnada y con la finalidad de ridiculizarla y humillarla", según la misma fuente.

Todo ello, manifestó en un comunicado la fundación que preside Sánchez, "únicamente por amar, pensar y sentir de otra manera diferente a la que la sociedad nos viene inculcando desde antaño".

Además del acoso en redes, hubo otras acciones en la calle, contrarias "al honor, la propia imagen y la integridad moral" de la joven, también denunciadas.

Una de las modalidades más comunes es el ciberacoso sexual, del que son víctimas frecuentes los menores, y creció de forma exponencial en los últimos años: un 79 % desde 2019 según datos de la Fundación Anar, que ayuda a niños y adolescentes en riesgo.

Y uno de los colectivos más afectados es el de las personas LGTBI. Casi el 70 % de ellas sufrió acoso a través de las redes sociales en los últimos cinco años por su condición sexual, según una encuesta europea de 2020 , en la que participó la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) de España.