Dos días de violentas

protestas en Colombia por la muerte de un hombre a manos de la policía han

dejado 13 muertos y más de 400 heridos entre civiles y agentes.


La violencia que

remece Bogotá desde la muerte de Javier Ordóñez se prolongó el jueves por

segunda noche consecutiva en la que manifestantes saquearon locales,

destruyeron decenas de autobuses, incendiaron vehículos y vandalizaron

estaciones de policía.



El ministro de

Defensa, Carlos Trujillo Holmes, ofreció disculpas a nombre de la policía por

cualquier acto ilegal cometido durante la detención de Ordóñez y adelantó que una

junta disciplinaria determinará si los seis agentes cometieron homicidio y

abuso de autoridad. La fiscalía determinará si se presentan acusaciones

penales.


De acuerdo con

las versiones de testigos, el incidente en que Ordóñez murió luego de que los

agentes lo aplastaron contrae el pavimento y le aplicaron descargas eléctricas

durante más de dos minutos no fue fortuito, sino el resultado de una serie de

agresiones por parte de los policías.


De nuestra

Alianza Informativa Latinoamericna, Edward Porras tiene la historia.