Gay (Archivo)

REDACCIÓN INTERNACIONAL (BBC Mundo) .- Irán es uno de los pocos países donde los actos homosexuales son castigables con la muerte.

No obstante, en los años 80, el fundador de la República Islámica, Ayatolá Jomeini, emitió una fetua (pronunciamiento legal en el islam) autorizando el cambio de sexo, aparentemente luego de quedar conmovido por el testimonio de una mujer que le confesó sentirse atrapada en el cuerpo de un hombre.

De modo que en la actualidad los clérigos aceptan que una persona puede tener el sexo equivocado.

Esto deja una cruda encrucijada para los homosexuales iraníes: costearse una operación de cambio de sexo o huir del país.

Donya se encontró justo frente a esa disyuntiva. Durante mucho tiempo mantuvo su cabello corto y usaba gorras, no velos. Un día acudió al médico para que le ayudara a detener su período menstrual.

"Era muy joven, y realmente no entendía mi propio organismo", dijo. "Pensé que podía parar mis períodos, porque quería ser más masculina".

Si la policía le preguntaba por su cédula de identidad y notaban que era mujer, le recriminaban por su apariencia: "¿Por qué estas así? ¿Por qué no mejor te cambias el sexo?", le decían.

Fuente: BBC Mundo