"El universo y un futuro brillante pertenecen a todos, ¡no a unos pocos!", escribió el ministro iraní en su cuenta oficial de Twitter.

TEHERÁN.- El ministro iraní de Comunicaciones, Mohamad Yavad Azarí Yahromí, criticó este miércoles las sanciones de Estados Unidos contra la Agencia Espacial de Irán asegurando que el universo pertenece "a todos".

"El universo y un futuro brillante pertenecen a todos, ¡no a unos pocos!", escribió el ministro iraní en su cuenta oficial de Twitter.

Junto a una fotografía del universo, Yahromí añadió: "¡Ni siquiera puedo ubicar a Estados Unidos en esta imagen, por no hablar de sanciones en el espacio!".

El titular de Comunicaciones instó, además, al presidente estadounidense, Donald Trump, a deja de imitar al personaje de Thanos, el villano de la película de superhéroes "Marvel: Los Vengadores" ("The Avengers").

Esta reacción se produce un día después de que el Gobierno estadounidense anunciara la imposición de sanciones contra la Agencia Espacial de Irán, así como a dos de sus institutos de investigación.

Como consecuencia, quedan prohibidas las interacciones de ciudadanos o empresas estadounidenses con la Agencia y bloqueados los activos que pueda tener bajo jurisdicción estadounidense.

"EE.UU. no permitirá a Irán usar su programa de lanzamiento espacial como excusa para progresar en sus programas de misiles balísticos. El intento del pasado 29 de agosto de lanzamiento de un vehículo espacial subraya la urgencia de esa amenaza", afirmó el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Un día después de ese ensayo espacial, que según Washington fue fallido, Yahromí negó que fracasara el lanzamiento y mostró imágenes del satélite "Nahid 1" en el Centro de Investigaciones Espaciales.

"Nahid 1" es "un satélite de telecomunicaciones" que será puesto en una órbita a 250 kilómetros de la tierra probablemente durante este septiembre, y que puede estar en el espacio durante 2 meses y medio.

El Gobierno estadounidense cree que, detrás de estos intentos espaciales, la República Islámica oculta un proyecto para desarrollar misiles balísticos con capacidad para llevar ojivas nucleares y viajar a grandes distancias, potencialmente con capacidad para golpear países de Europa y Oriente Medio.

Frente a esas acusaciones, Teherán ha insistido en que sus actividades son civiles y no militares.

Irán puso en órbita su primer satélite en 2009 y, en 2017, lanzó un cohete espacial portador del satélite Simorq.

Las tensiones entre Teherán y Washington han crecido desde que, en mayo de 2018, Trump retirara a EE.UU. del acuerdo nuclear multilateral de 2015 y, como resultado, volviera a imponer sobre la República Islámica todas las sanciones que habían sido retiradas.