El narco estuvo casado con Victoria Eugenia Henao, con quien tuvo dos hijos.

REDACCIÓN.- El fallecido narcotraficante colombiano Pablo Escobar, fundador y máximo líder del Cartel de Medellín, murió el 2 de diciembre de 1993. A casi 28 años de que fuera abatido, algunas personas se preguntan ¿qué fue de la vida de los dos hijos que tuvo con su esposa Victoria Eugenia Henao Vallejo? ‘La Tata’, con quien el capo se casó cuando ella tenía quince años, en 1976.

Reseña de los hijos de Escobar

Juan Pablo Escobar Henao, nacido el 24 de febrero de 1977, tenía 16 años cuando su padre, el narcotraficante Pablo Escobar, fue abatido.

Tras haberse percatado de todo el daño que causó su progenitor a Colombia y al mundo, el hombre decidió alejarse completamente de los negocios turbios del capo y de la violencia que estos conllevaban.

Según lo que él mismo ha replicado en su cuenta de Facebook y en uno de sus libros, cuando Escobar murió llamó al periodista Yamid Amat, a quien le dijo que “quiero personalmente dejar muy en claro que no vengaré, no vengaré la muerte de mi padre porque ahora lo único que me preocupa es el futuro de mi sufrida familia. Voy a luchar por sacarla adelante y por educarnos, por ser personas de bien y si puedo hacer algo para que reine la paz, por los siglos de los siglos en este país, lo haré”.

Desde ese momento decidió tomar otros rumbos. Las autoridades colombianas le cambiaron su nombre de nacimiento a Juan Sebastián Marroquín Santos, por cuestiones de seguridad y para quitarse el estigma que podría conllevar tener el apellido del famoso narcotraficante.

Estudió y se graduó de arquitectura, diseño industrial, escritor, pacifista y conferencista, residente en Argentina.

Además, ha realizado varios formatos contando la historia de su padre, entre estos, el documental biográfico “Pecados de mi padre” (2009); los libros “Pablo Escobar, mi padre: Las historias que no deberíamos saber” (2014) y “Pablo Escobar In Fraganti: Lo que mi padre nunca me contó” (2016); y el documental “Escobar al descubierto” (2017).

En el país argentino tuvo dos negocios, un estudio de arquitectura llamado Box Arquitectura Latinoamericana y una marca de ropa llamada Escobar Henao.

Según informan se casó y tuvo un hijo, llamado Juan Emilio. En su misión por llevar un mensaje de paz y no violencia, se ha dedicado a dar conferencias al rededor del mundo en las que habla sobre las terribles consecuencias del narcotráfico.

También, tiene un canal de YouTube en el que difunde ese mensaje y en el que comparte audios inéditos y entrevistas que le han realizado.

En varias ocasiones le ha agradecido a su padre por “enseñarme los caminos que no hay que recorrer”. De igual manera, ha escrito en sus publicaciones en Instagram que no extraña al “criminal” y “bandido” pero sí a su padre.

Manuela Escobar Henao, nacida el 25 de mayo de 1984, tenía tan solo 9 años cuando el narcotraficante Pablo Escobar falleció. Al igual que Juan Pablo, cambió su nombre a Juana Manuela Marroquín Santos.

La mujer de 37 años, al parecer, vive o en Palermo o en Buenos Aires, Argentina.

Contrario a su hermano, prefirió permanecer en el anonimato, sin usar redes sociales y alejada de su pasado. Por esta razón, poco se sabe de su vida actual.

“Mi hermana NO es una persona pública, disfruta de su privacidad y de tener el privilegio de llevar una vida normal. No le debe nada a nadie y vive tranquilamente alrededor nuestro y de los que la queremos. Nosotros respetamos su privacidad.”, dijo su hermano en una publicación de Instagram cuando le preguntaron por qué Manuela había tomado la decisión de no tener contacto con la opinión pública.

El escritor José Alejandro Castaño, quien convivió durante años con la familia Escobar, lanzó el libro “Cierra los ojos, princesa”, el cual trata acerca de la vida de la hija del narcotraficante colombiano.

En este la describe como alguien con una personalidad melancólica, quien pasó de ser una niña que lo tenía todo a tener que enfrentarse a varios limitantes después de que a su familia le negaran asilo en Estados Unidos y Alemania tras la muerte de Escobar.

“El drama para Manuela comienza cuando el padre muere y ella no tiene manera de agarrarse a la realidad, era demasiado pequeña para comprender”, afirma el escritor, quien en una entrevista contó que, de hecho, la mujer, incapaz de rehacer su vida, habría intentado suicidarse.

Después de que en 1999 detienen a su madre y hermano – al ser acusados de lavado de dinero y falsificación de documentos – Manuela cayó en una gran depresión y tuvo que acudir a tratamiento psicológico. De hecho, abandonó el colegio y comenzó a ver clases particulares desde su hogar.