MOSCÚ.- El enviado especial de la ONU y de la Liga de Estados Árabes (LEA), Koffi Annan, llegó este sábado a Moscú para analizar la crisis siria con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.

La parte rusa, por cuya iniciativa se celebra esta visita a Moscú del exsecretario general de la ONU, está decidida a dejar bien clara su posición, centrada en el rechazo a cualquier injerencia externa en el conflicto interno sirio.

El Kremlin adelantó que en las conversaciones con Annan Rusia insistirá en que "el apoyo de una de las partes en el conflicto sirio es inadmisible" y en el "imperativo de poner fin" a los suministros de armas a la oposición siria.

Fuertemente criticado por Occidente por apoyar la dictadura de Bashar al-Assad, su principal aliado en el Oriente Medio e importante comprador de armamentos rusos, el Kremlin insiste en que en la crisis siria la diplomacia rusa defiende una "posición de principio".

"Durante la próxima reunión estamos decididos a exponer nuestro enfoque de principio, orientado a conseguir el alto el fuego y poner fin a la violencia en Siria", declaró hoy Serguéi Prijodko, asesor del presidente de Rusia encargado de política internacional.

En declaraciones recogidas por la agencia rusa Interfax Prijodko constató que este objetivo "será difícil de conseguir si no se pone fin al suministro desde el exterior de armas para la oposición y a su apoyo político".

La parte rusa también insistirá ante Annan en que "es poco probable que la solución de la crisis siria pueda ser hallada en el marco del Grupo de Amigos de Siria", cuya segunda reunión está convocada para comienzos de abril próximo.

Prijodko dijo que según lo demostró la primera reunión del Grupo, celebrada en Túnez el 24 de febrero pasado, sus decisiones "están basadas en el apoyo unilateral de una de las partes del conflicto".

Para Rusia, indicó el asesor del Kremlin, "la tarea prioritaria es el cese inmediato de la violencia en Siria".

"Teniendo en cuenta que las autoridades sirias están dispuestas a iniciar ese diálogo, lo principal es convencer a la oposición siria de que se siente a la mesa de negociaciones con los representantes de las autoridades y consigan una solución pacífica de la crisis", remarcó Prijodko.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia destacó que las conversaciones con Annan "se centrarán en la búsqueda de vías hacia una solución pacífica del conflicto interno sirio".

"Esa es precisamente la misión principal del enviado especial de la ONU y la LEA", enfatizó un comunicado especial, emitido por la cancillería rusa.

El documento destaca el cumplimiento de los "seis puntos" del plan de Annan "abre una oportunidad real" para conseguir ese objetivo.

La parte rusa destaca que el "plan Annan" está dirigido a ambas partes enfrentadas y exige imponer una tregua, iniciar el diálogo entre las autoridades y la oposición y la apertura inmediata para el suministro de ayuda humanitaria, al tiempo que no contiene llamamientos al "cambio de régimen".

Prijodko apoyó hoy la "necesidad de urgentes medidas para sanear la situación humanitaria" como "parte importante del plan integral de arreglo".

El representante del Kremlin indicó que el pasado 21 de marzo Rusia votó a favor de la declaración del Consejo de Seguridad de la ONU que apoyaba las propuestas del enviado especial de la ONU y la LEA.

"Estamos decididos a continuar apoyando por todos los medios la actividad de Annan para el arreglo de la crisis siria", dijo Proijodko.

Según destacó el comunicado de la cancillería, Rusia apoyó desde el inicio mismo el nombramiento de Annan como representante especial para Siria y confía en su "experiencia política, incluida la de ex secretario general de la ONU, así como su alto prestigio ganado en los arreglos de críticas situaciones regionales"