Otro de los momentos emotivos del último adiós de la monarca de Reino Unido, fue cuando la pequeña Charlotte, hija de Guillermo, príncipe de Gales, rompió en llanto.

REDACCIÓN.- Este 19 de septiembre fue despedida la reina Isabel II en un funeral de Estado al que asistieron más de 2,000 invitados, entre miembros de casas reales y líderes políticos de todo el mundo. Un hecho histórico, que ha tenido lugar en la Abadía de Westminster donde reinaron las emociones las cuales quedaron captadas en imágenes.

Uno de los momentos más sorprendentes fue cuando las lágrimas de la duquesa de Sussex, Megan Markle, recorrieron su rostro justo cuando salieron de la abadía de Westminster, al despedir los restos mortales de Isabel II. Imagen que ha dado la vuelta al mundo siendo criticada y catalogada como "una actuación" por las diferencias y conflictos en los que Markle y su esposo, el príncipe Harry, se han visto envueltos con la familia real y la monarquía británica, razón por que abandonaron sus funciones y se fueron a vivir a los Estados Unidos para comenzar con una nueva vida.La relación con la soberana británica en el último tiempo había mejorado aunque seguía existiendo cierta tensión.

Otro de los momentos emotivos del último adiós de la monarca de Reino Unido, fue cuando la pequeña Charlotte, hija de Guillermo, príncipe de Gales, rompió en llanto llevándose incluso las manos a la cara. También su hermano se le vió llorar en la ceremonia fúnebre. Ambos bisnietos mantenían una relación muy estrecha con Isabel II.

Tras contenerse desde que falleció Isabel II, el rey Carlos III no pudo reprimir sus lágrimas en la ceremonia fúnebre donde le daba el último adió a su madre, siendo consolado por su esposa Camilla, la reina Consorte, rompiendo con el protocolo que dicta que se deben contener los sentimientos en público.

Luego de 11 días, el féretro de la reina Isabel II ya descansa en el Castillo de Windsor junto a los restos de su padre y de su marido, Felipe de Edimburgo.