El auge de ómicron en la capital india comportó también al cierre parcial de restaurantes, gimnasios, centros comerciales, cines y de comercios no esenciales hasta nuevo aviso

Nueva Delhi.- La repentina expansión de la nueva variante del coronavirus ómicron marcará la Nochevieja en la India, varios de sus estados han endurecido las restricciones para evitar que las aglomeraciones y las reuniones de amigos y familias sirvan de combustible al inicio de una tercera ola de contagios.

Los 20 millones de habitantes de Nueva Delhi, que en tan solo una semana cuadruplicó el número de infecciones por covid-19, festejarán el Año Nuevo en sus hogares al haberse impuesto desde el pasado día 27 el toque de queda a partir de las 22.00 y hasta las 05.00.

El auge de ómicron en la capital india comportó también al cierre parcial de restaurantes, gimnasios, centros comerciales, cines y de comercios no esenciales hasta nuevo aviso, por lo que tampoco se espera que las calles y los mercados estén llenos de vida como de costumbre en esta época del año.

El estado occidental de Maharashtra, el más golpeado por la pandemia y cuya capital es Bombay, se vio obligado a endurecer las restricciones ante el aumento de positivos y limitó las reuniones en lugares públicos a un máximo de cinco personas entre las 21.00 y las 06.00.

Prohibir las aglomeraciones de personas en las principales metrópolis del país, como Nueva Delhi o Bombay, es fundamental para tratar de controlas los contagios.

Por su parte, la región sureña de Kerala, la segunda con mayor índice de contagios por coronavirus en la India, inició en la pasada noche el toque de queda nocturno en el que las reuniones públicas, tanto religiosas como sociales, no estarán permitidas hasta el próximo 2 de enero.

En algunas regiones, donde la incidencia de casos es todavía baja, o donde no se han notificados casos de la nueva variantes, las autoridades se mantienen flexibles.

Sin vuelos internacionales desde hace casi dos años, la llevada de visitantes extranjeros al país en esta fecha del año se reduce a unos poco vuelos permitidos bajo la modalidad de "burbujas aéreas", producto de acuerdos bilaterales y una veintena de países considerados de bajo riesgo.