Muchos hogares y comercios tienen generadores o placas solares para mitigar el impacto de los frecuentes cortes de luz en la isla.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La mitad de Puerto Rico sigue este viernes sin electricidad cuando ya se cumplen dos días de la avería en la central Costa Sur que causó un apagón general en toda la isla, donde la indignación de la población va en aumento.

Los últimos datos de los operadores eléctricos indican que 660.000 abonados de los 1,4 millones que hay en la isla han recuperado el servicio eléctrico.

Los trabajos para reparar el sistema de la empresa privada Luma Energy, encargada de la transmisión, y la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) están llevando más tiempo del esperado y prometido.

Si en un principio se informó de que restaurar el servicio llevaría como máximo 24 horas, este viernes se anunció que antes del fin de la jornada se esperaba alcanzar el millón de abonados con luz.

"Esperamos que antes de que concluya la noche tengamos un millón de abonados conectados al sistema", afirmó Kevin Acevedo, vicepresidente de Asuntos Comerciales Estratégicos de Luma Energy, en una rueda de prensa.

Por su parte, Josué Colón, director ejecutivo de la AEE, describió la caída del sistema eléctrico como "inesperado", ya que ningún directivo o técnico de la AEE en Costa Sur tenía "ninguna sospecha" del interruptor que se averió apagando la central.

Aunque las causas exactas de la avería están siendo investigadas, ha trascendido que el interruptor era antiguo y debía haber sido reemplazado hace al menos diez años.

"Es inaceptable este tipo de averías en nuestro sistema y no voy a descansar hasta que logremos la meta de modernizar y reemplazar nuestro sistema eléctrico viejo y obsoleto", dijo hoy el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, en un tuit.

Inaceptable también consideran la situación todos los puertorriqueños que continúan sin electricidad en sus casas y que recuerdan un apagón similar en 2016 y el colapso de todo el sistema tras el huracán María de 2017.

Decenas de personas, convocadas por varios sindicatos y colectivos, se manifestaron este viernes frente a las oficinas de Luma en el barrio de Santurce para pedir al Gobierno que cancele el contrato con la empresa.

Algunos de los lemas coreados por los asistentes fueron "Lucha sí, Luma no", "ese contrato de Luma hay que echarlo a la basura" y "es la privatización, madre de la corrupción".

La frustración por un sistema en tan mal estado ha aumentado después de que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) dijera ayer que no había recibido proyectos de transmisión y distribución para evaluarlos y aprobar fondos de construcción.

FEMA también recordó que aprobó cerca de 9.500 millones de dólares a la AEE en septiembre de 2020 para la reconstrucción de la red eléctrica.

Las clases en el sistema público de enseñanza fueron canceladas ayer y hoy, así como los servicios de la mayoría de las agencias gubernamentales de la isla, que es un Estado Libre Asociado de EE.UU. de unos 3 millones de habitantes.

Muchos hogares y comercios tienen generadores o placas solares para mitigar el impacto de los frecuentes cortes de luz en la isla, pero no es el caso de toda la población.