ARGEL.- La gira por la empobrecida región del Sahel que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, comienza hoy en Mali pretende subrayar la 'necesidad de vincular los esfuerzos de paz con el desarrollo económico', según la ONU.

Pocas horas antes del inicio de la visita, en la que Ban estará acompañado por el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, la ONU destacó en un comunicado que tanto la institución financiera como la Unión Europea (UE) se han comprometido a financiar programas de desarrollo en el Sahel.

En concreto, añade, el BM ha prometido realizar nuevas inversiones en la región en los próximos dos años por valor de 1.500 millones de dólares, mientras que la Unión Europea se ha mostrado dispuesta a llevar a cabo un programa de siete años por una cuantía de 6.750 millones de dólares que se desarrollará en seis países del Sahel.

Según la nota de las Naciones Unidas, que califica la visita de Ban de "histórica", el dinero ofrecido por el Banco Mundial se dedicará a "apoyar las principales prioridades de desarrollo, como las redes de protección social para apoyar a las familias a superar los peores efectos de las adversidades económicas y las catástrofes naturales".

Asimismo, su aportación se dirigirá a mejorar las infraestructuras y crear oportunidades en la zonas rurales de esta región africana que se extiende desde Mauritania por el oeste hasta el Cuerno de África por el este.

La ayuda de la UE, que aún debe ser aprobada por el Parlamento y el Consejo europeos, estará dirigida a reforzar la "seguridad y la estabilidad, el desarrollo y la resistencia" de la población para afrontar mejor las situaciones adversas.

El comunicado agrega que Burkina Faso, Mali, Mauritania, Níger, Senegal y Chad se beneficiarán también de los programas de la ONU dirigidos a mejorar la gobernabilidad, el Estado de derecho, los servicios sociales, la agricultura y la seguridad alimentaria, entre otros aspectos.

En su gira por Mali, Níger, Burkina Faso y Chad, Ban y Jim Yong Kim viajarán acompañados del comisario europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs; la presidenta de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Dlamini Zuma, y el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Donald Kaberuka