Entre otras cosas, Naciones Unidas reclama un alivio inmediato de la deuda para los países más vulnerables y que se trabaje con los acreedores privados con ese fin.

Naciones Unidas.- El secretario general de la ONU, António Guterres, quiere que los países del G20 tomen medidas urgentes para contener la crisis económica que se vive en el mundo en vías de desarrollo y que, según asegura, se está viendo exacerbada por un "sistema financiero global injusto".

Así lo señaló Guterres en una carta remitida a los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20 reunidos en Washington, ciudad a la que mañana viajará el jefe de Naciones Unidas para participar en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

La prioridad del portugués es lograr un apoyo inmediato para los países en vías de desarrollo que se están viendo arrasados por la actual coyuntura económica internacional, así como mejoras a más largo plazo que permitan a esos Estados enderezar sus finanzas y ayudar a su población.

"Hoy, el G20 está en una encrucijada: puede seguir con el statu quo o puede emprender un nuevo camino para impulsar una recuperación económica global para todos", señaló Guterres en la carta, hecha pública este jueves por la propia ONU.

Entre otras cosas, Naciones Unidas reclama un alivio inmediato de la deuda para los países más vulnerables y que se trabaje con los acreedores privados con ese fin.

Además, pide un mejor uso de los instrumentos financieros internacionales para que esos gobiernos dispongan de fondos y se ponga en marcha un "estímulo" de al menos 500.000 millones de dólares para 2025 con el fin de apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, su gran agenda contra la pobreza y para proteger el planeta.

Según adelantó su portavoz, Guterres intervendrá este viernes en la apertura de la reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI y luego participará en el plenario del Comité de Desarrollo del Banco Mundial.

Además, prevé mantener encuentros bilaterales con el jefe de esa institución, David Malpass, y con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.