Ginebra.- La espiral de violencia en Siria condicionará los trabajos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que este lunes inicia en Ginebra su XIX sesión ordinaria y que el martes celebrará un "debate urgente" sobre la situación en ese país.

La sesión del Consejo se prolongará hasta el 23 de marzo con una amplia agenda, que abarca desde informes especiales sobre Corea del Norte, Birmania e Irán, hasta la libertad de expresión en internet, pasando por las desapariciones forzadas o la libertad sexual.

Pero, sin duda, Siria estará en el centro del debate desde el inicio de la sesión, tanto en el segmento de alto nivel que reunirá hasta el jueves a 80 ministros, como en la intervención de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Navi Pillay, que marcará la pauta, como ha ocurrido en reuniones anteriores.

Pillay recibió en los últimos días el segundo informe de la comisión independiente de investigación sobre Siria, que constató que la comisión de crímenes contra la humanidad en la represión de la revuelta responde a "una política de Estado".

También recibió los nombres de los altos cargos del ejército regular y del Gobierno sirio que habrían dado las órdenes para que esos crímenes se cometieran, en una lista que incluye también nombres de responsables del opositor Ejército Libre Sirio (ELS), acusados de haber ordenado o cometido graves violaciones de los derechos humanos.

Tras la presentación del segundo informe y por iniciativa de Qatar y otros países del Golfo Pérsico, el Consejo decidió convocar para el martes un "debate urgente" sobre Siria, que se limitará a tres horas y que persigue lograr "el mayor consenso posible".

La presidenta del Consejo y embajadora de Uruguay, Laura Dupuy Lasserre, explicó que "podría ser algo breve y al grano, sin ánimo de controversia, porque de lo contrario se perdería el impacto de un mensaje de consenso sobre la situación en el país".

Dupuy Lasserre espera que el debate sirva para emitir "un mensaje de alto nivel y sólido" sobre la necesidad de poner fin a la violencia que desangra Siria desde hace casi un año.

"No puede haber un diálogo nacional en este contexto de violencia", agregó la embajadora uruguaya, que desconoce qué representación tendrá el régimen de Damasco en el debate especial.

"No sabemos aún si habrá algún representante del Gobierno de Siria o estará el representante permanente sirio ante la ONU en Ginebra", dijo Dupuy Lasserre, que aseguró haber recibido mensajes de manera indirecta de la parte siria en las últimas fechas.

La presidenta del Consejo de Derechos Humanos explicó que "el único mensaje" que reciben de Siria tiene que ver con la presión que existe para propiciar "un cambio de régimen" a toda costa.

"Quieren expresar su visión desde el terreno, afirmando que sufren ataques terroristas y que tienen mercenarios del extranjero", informó la embajadora uruguaya, que no quiso anticipar si Rusia y China, que han vetado en el Consejo de Seguridad de la ONU una condena a Damasco, podrían introducir cambios en su discurso.

Chinos y rusos no estuvieron en la reunión de "Amigos de Siria", celebrada el viernes en Túnez, de donde tampoco salieron medidas concretas para parar la violencia o imponer un corredor humanitario, sino solo una resolución de condena general al Gobierno sirio.

Previsiblemente ocurrirá lo mismo en este Consejo de Derechos Humanos, que podría aprobar un nuevo texto de repulsa a Damasco.

Una de las grandes novedades del Consejo será la promoción de una resolución sobre Sri Lanka, impulsada por EE.UU., para instar al Gobierno cingalés a arrojar luz sobre los crímenes cometidos contra civiles en las últimas semanas de la guerra civil en 2009.

El Consejo también tomará en consideración la renovación del mandato del relator especial sobre derechos humanos en Irán y escuchará el informe de la comisión de investigación para Libia, justo un año después de que este organismo de la ONU diera el primer paso para expulsar al representante del derrocado Muamar el Gadafi.

El programa incluye otras cuestiones importantes, como la toma en consideración del informe del Alto Comisionado de Derechos Humanos sobre la situación en Palestina, seguido de un debate general, un panel especial sobre derechos humanos y sida, y una discusión sobre prácticas discriminatorias a causa de la orientación sexual.

Este último tema, coordinado por Sudáfrica, ha resultado especialmente problemático, dada la resistencia de numerosos países árabes y africanos a abordarlo, al considerar que no existe una relación entre derechos humanos y libertad sexual.

Cita clave también el 8 de marzo, día para el que está prevista la firma del tercer Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, que por primera vez abrirá la puerta a que los menores de edad accedan a la justicia internacional para defender sus intereses si éstos son violados en sus naciones de origen.