La financiación de la UE permitirá hacer frente a necesidades humanitarias urgentes en toda la región, entre ellas las derivadas de la crisis venezolana, la inseguridad alimentaria, la exposición a peligros naturales, la migración transcontinental y las consecuencias de la violencia generalizada, los conflictos y los desplazamientos forzosos.

Bruselas.- La Unión Europea ha creado por primera vez una reserva de ayuda exterior en América Latina y el Caribe, dotada con 153 millones de euros para ayuda humanitaria en 2022, informó este jueves la Comisión Europea.

Esta reserva de ayuda exterior de la UE se utilizará para preposicionar equipos como material para refugios, botiquines de primeros auxilios, alimentos y artículos de saneamiento, a fin de suministrarlos directamente a partir de la región misma cuando se produzcan crisis como catástrofes naturales, indicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.

Se espera, añadió Bruselas, que esto agilice considerablemente la prestación de ayuda en una de las regiones del mundo más afectadas por catástrofes, con el apoyo del nuevo centro regional de datos por satélite Copérnico, que es una iniciativa emblemática de la estrategia Global Gateway, como se denomina al plan de la UE de inversiones en infraestructuras en todo el mundo.

"Estamos destinando más financiación y mejorando nuestra respuesta mediante la creación de la primera reserva humanitaria regional de la UE en Panamá, un punto estratégico para desplegar eficazmente la ayuda allí donde más se necesita", dijo el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, en la nota.

Lenarcic, que se encuentra en Panamá tras visitar Colombia, hizo hincapié en el "apoyo permanente" de la UE a la región que se enfrenta a "una difícil situación humanitaria" debido a "varias emergencias acumuladas", que se combinan cada vez más con los efectos catastróficos del cambio climático.

La financiación de la UE permitirá hacer frente a necesidades humanitarias urgentes en toda la región, entre ellas las derivadas de la crisis venezolana, la inseguridad alimentaria, la exposición a peligros naturales, la migración transcontinental y las consecuencias de la violencia generalizada, los conflictos y los desplazamientos forzosos.

En este sentido, Lenarcic también participó en la reunión de alto nivel de la Plataforma de Coordinación Interinstitucional para Refugiados y Migrantes de Venezuela (la llamada plataforma R4V) y señaló que la UE se ha comprometido a destinar 77 millones de euros a esta crisis.

Durante su estancia en Panamá, el comisario tiene previsto visitar un centro de acogida de migrantes en la región del Darién, una de las rutas migratorias más peligrosas de América Latina.

Lenarcic inauguró la nueva oficina regional de protección civil y operaciones de ayuda humanitaria de la UE y se reunió con representantes del Gobierno panameño, así como con agencias de las Naciones Unidas y organizaciones humanitarias presentes sobre el terreno.

La región de América Latina y el Caribe, donde viven unos 650 millones de personas, es una de las zonas más propensas a las catástrofes del mundo y también sufre la violencia y los desplazamientos forzosos.

Desde 1995, la UE invirtió en esta región más de mil 700 millones de euros.