Las autoridades alertan de la presencia de una gran nube gaseosa de color blanco formada por cristales volcánicos, vapor de agua y ácido clorhídrico que podría ser nociva para la salud, debido al choque térmico producido cuando la roca fundida a más de 1.100 grados se mezcla con el agua del mar.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Finalmente la lava del volcán de La Palma llegó al mar alrededor de las 23 horas (hora canaria). Y lo hizo tras precipitarse por un acantilado de unos 100 metros de altura en la zona de la playa del Perdido, cerca de Tazacorte. La colada siguió avanzando en las últimas horas hasta alcanzar la carretera de la costa la noche de este martes lo que acortaba distancia con el mar. La erupción surgió con fuerza el pasado domingo 19 de septiembre en la isla de La Palma.

En las primeras imágenes recogidas desde el buque del Instituto Español de Oceanografía Ramón Margalef y distribuidas por Radio Televisión Canaria (RTC) se observa a lo lejos como el río de lava va cayendo de forma lenta al mar provocando algunas explosiones. Las autoridades alertan de la presencia de una gran nube gaseosa de color blanco formada por cristales volcánicos, vapor de agua y ácido clorhídrico que podría ser nociva para la salud, debido al choque térmico producido cuando la roca fundida a más de 1.100 grados se mezcla con el agua del mar.

Se mantiene el confinamiento de los barrios costeros de Tazacorte de manera preventiva para evitar riesgos para su salud. El cambio de la dinámica del volcán desde el lunes, con una lava más fluida y abundante y que transcurría sobre una colada aún caliente, precipitó su llegada al Atlántico en una especie de cascada en el noveno día de erupción.