París.- El vespertino 'Le Monde' reveló hoy detalles de la investigación abierta sobre la red de prostitución en la que se ha implicado al exdirector gerente del FMI Dominique Strauss-Kahn, con testimonios de las chicas que hablan de la falta de respeto con la que este y otros participantes les trataban.

"El acompañamiento no es un tipo de prostitución de 30 euros", señala una participante identificada como Marion, según la cual "es raro encontrar a gente con una falta de respeto como la de DSK y (David) Roquet", jefe de una filial del grupo de construcción BTP Eiffage.

El testimonio, recogido de las declaraciones realizadas ante la Policía belga el pasado 5 de diciembre, detalla cómo en una ocasión en que se negó a realizar lo que Strauss-Kahn le pedía, Roquet supuestamente la cogió de los puños con las dos manos para evitar que se moviera.

Pese a no haber presentado una denuncia contra el economista y expolítico galo, la joven insiste en que este estaba al corriente de que las chicas que participaban en esas veladas eran prostitutas, alegando que preguntó en una ocasión cuánto cobraba una de ellas, para pagarla directamente y evitar la mediación de los empresarios.

Strauss-Kahn, imputado este lunes por proxenetismo agravado, ha negado siempre saber que eran chicas de pago, justificando en su defensa, según el periódico, "que no pregunta a la gente sobre su vida privada".

"Ahora que lo pienso, creo que fui ingenuo", le habría dicho el exresponsable del Fondo Monetario Internacional a los investigadores, al ser preguntado sobre las acompañantes a las veladas "libertinas" organizadas en Washington, Bruselas, París y Lille.

Marion, que participó en una de esas noches en la capital estadounidense, explica que se trataba de "puro consumo sexual", descripción que concuerda con el de otras interrogadas, que citan momentos "bestiales" e incluso violentos.

Los datos recogidos por "Le Monde" cuestionan además que el hasta hace poco más de un año favorito en los sondeos para las presidenciales de los próximos abril y mayo desconociera, por el contenido de los mensajes telefónicos intercambiados, que esas chicas no estaban remuneradas.

"¿Quieres venir a descubrir una discoteca pícara en Madrid conmigo (y con material) el 4 de julio?", se dijo en algunos de esos mensajes, tras los cuales, en un interrogatorio del pasado 21 de febrero, Strauss-Kahn reconoció lo inapropiado del lenguaje escogido.

"La palabra material designa a una persona de sexo femenino. (...) El vocabulario de esos sms efectivamente no es muy sofisticado, pero cuando hay varias personas, es más rápido usar una palabra que una lista de nombres", habría dicho en su defensa.

Una de las chicas de compañía afirmó, según "Le Monde", que acudían a esas fiestas principalmente para estar con el economista, un detalle, a juicio del reconocido diario, que supone una circunstancia agravante.

"Strauss-Kahn participó en cierto número de veladas libertinas con amigas y mujeres que eran amigas de sus amigos. Todo el mundo puede decir lo que quiera en un plano moral, pero ese comportamiento (...) ciertamente no es una infracción", sostuvo ayer su defensa, para quien la vida privada de su cliente no es reprochable legalmente.