La crisis migratoria afecta desde hace meses a todo el continente americano, miles de personas cruzan de sur a norte , entre ellas familias con niños nacidos en países como Chile y Brasil, a los que emigraron sus padres hace años.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.-  Un vuelo procedente de Texas, Estados Unidos, aterrizó este jueves en Puerto Príncipe con 53 ciudadanos haitianos deportados, entre ellos 13 niños, informó a Efe la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que atiende a los retornados a su llegada.

Varias carpas albergan el operativo de recepción de los recién llegados, a los que se entrega comida, se les practica una prueba para detectar la covid-19 y se les proporciona algo de orientación, tanto por parte de personal de la OIM, como de Unicef y de la Cruz Roja.

Una vez pasado el trámite, se permite la salida de los migrantes, que ocultaron su rostro con cualquier prenda y evitaron hablar con la prensa que esperaba en el exterior de las instalaciones, donde algunos eran recibidos por familiares.

También hay quienes se acercaban a esta zona de las dependencias aeroportuarias para intentar volver a salir del país después de un retorno forzoso.

Junior Mondesir explicó a Efe que llegó en un vuelo de retorno como el de hoy el pasado 26 de septiembre junto a cuatro miembros de su familia, que llevaban cinco años viviendo en Chile.

Ahora quiere conseguir los documentos necesarios para intentar volver de nuevo al país suramericano, donde aún quedan algunos de sus familiares.

A su lado, otro hombre que prefirió no identificarse explicó que lo deportaron hace una semana desde Texas, donde residía, y que ha vuelto a esas dependencia a buscar su pasaporte, ya que asegura que se lo retuvieron al llegar.

Más de 10.000 personas fueron deportadas a Haití desde septiembre pasado, principalmente desde Estados Unidos, que forzó el retorno de 8.000 haitianos, aunque también llegaron procedentes de países como Bahamas, Turcas y Caicos o Cuba.

La crisis migratoria afecta desde hace meses a todo el continente americano, que cruzan de sur a norte miles de personas, entre ellas familias con niños nacidos en países como Chile y Brasil, a los que emigraron sus padres hace años.