La tasa positiva de casos en los últimos siete días en esta zona llegó al 9 %, 1,6 % más de la tasa que reporta todo el estado de California (7,4 %).

LOS ÁNGELES.- Los Ángeles, el condado más poblado de Estados Unidos con casi 10 millones de personas, sigue este sábado sin poder controlar el avance del coronavirus al sobrepasar dos récords sombríos con más de 150.000 casos positivos y 4.000 contagiados que perdieron la vida.

La tasa positiva de casos en los últimos siete días en esta zona llegó al 9 %, 1,6 % más de la tasa que reporta todo el estado de California (7,4 %).

Con 62 muertes reportadas este viernes, Los Ángeles elevó el número de fallecimientos a 4.048, mientras los casos positivos llegaron a 150.319 contagiados.

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, dijo la noche de este viernes en una conferencia televisada que ha retrasado el cierre de más negocios para evaluar si las restricciones impuestas a comienzo de semana están funcionando.

El servicio al interior de salones de belleza, gimnasios, museos e iglesias, entre otros, se sumó a otras prohibiciones antes implantadas, tratando de controlar el rebrote que experimenta la zona y el estado tras la reapertura económica.

Los Ángeles sigue siendo el foco de contagio en California, que registra 366.164 casos positivos y 7.475 muertos.

Esta semana, Los Ángeles tuvo “tres días récord de más casos de los que hemos visto antes", dijo el alcalde, resaltando que cada uno de esos días superó el récord del día anterior.

Las hospitalizaciones siguen siendo una preocupación para las autoridades angelinas cuando 2.122 contagiados se encuentran en una institución médica, lo que representa casi una tercera parte de todos los hospitalizados en el estado que suman 6.808.

Las autoridades de salud están investigando docenas de brotes en fábricas. Uno de los mayores contagios se registró en las instalaciones de la empresa de confecciones Los Angeles Apparel, donde al menos 375 empleados, en su mayoría latinos, resultaron contagiados y cuatro murieron.

La compañía tiene casi 2.300 empleados y se mantiene cerrada.

Garcetti advirtió que la ciudad aún se tambalea al borde de un nivel de alerta de coronavirus "rojo", de atravesar el umbral los residentes enfrentarían órdenes locales más estrictas de permanecer en casa y potencialmente más cierres de negocios.

El número de casos en Estados Unidos superó este sábado los 3.650.000, mientras que las muertes ascendieron a 139.300, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.