Los enfrentamientos entre bandas armadas se están recrudeciendo en el norte de Haití y han obligado a huir de sus casas a numerosas personas por los tiroteos, asesinatos de civiles e incendios de viviendas, dijo este jueves una fuente oficial.

HAITÍ.- Los enfrentamientos entre bandas armadas se están recrudeciendo en el norte de Haití y han obligado a huir de sus casas a numerosas personas por los tiroteos, asesinatos de civiles e incendios de viviendas, dijo este jueves una fuente oficial.


En Lafague, una sección comunal de la ciudad de Saint-Louis du Nord, en la costa norte del país, se han registrado al menos once muertes en enfrentamientos armados desde el 12 de agosto, dijo a Efe el director de esta sección comunal, Tanissaint Joassaint.


En estos dos meses, cerca de 2.000 casas han sido incendiadas en la zona, lo que ha llevado a la mayoría de la población a huir, agregó el funcionario.


"Los residentes locales han huido en masa de la zona para refugiarse en el centro de Saint-Louis du Nord", dijo el responsable de Lafague.


El pasado lunes se registró el último enfrentamiento entre las dos bandas que operan en la zona, causando por lo menos tres muertos como resultado de los tiroteos.


"Hasta ahora, tres cuerpos en descomposición siguen tirados en el suelo. Fueron asesinados el lunes pasado. Los cuerpos están empezando a atraer a las moscas. Toda la población ha huido de la zona. Por lo tanto, sus familiares no pueden venir a buscarlos", dijo Joassaint.


El responsable municipal aseguró que los ataques entre las bandas que se enfrentan entre sí prosiguen de forma "intermitente".


La ciudad de Saint-Louis du Nord ha experimentado en el último mes un aumento de los actos de violencia, incluidos asesinatos de personas dentro de sus hogares, violaciones sistemáticas de mujeres y robos repetidos.


Las autoridades locales dicen que son impotentes ante los repetidos asaltos y se quejan de que el Gobierno de Puerto Príncipe no ha hecho nada para poner fin a la violencia que se ha ido intensificando en los últimos días.


Desde comienzos del año, Haití se enfrenta a un creciente clima de inseguridad que ha empeorado en especial en los últimos tres meses, mientras que la Policía se muestra impotente.


Desde hace dos semanas, los casos de secuestro han aumentado en el área metropolitana de Puerto Príncipe, donde no pasa un día sin que una persona sea secuestrada.


De forma paralela, Haití atraviesa una crisis política, con unas cada vez más tensas relaciones entre el Gobierno y la oposición, acerca del calendario electoral que plantea el presidente Jovenel Moise para los próximos meses.


Moise aspira a celebrar un referéndum para aprobar una nueva Constitución, además de elecciones legislativas, aplazadas desde 2019, presidenciales y municipales.