Nueva York. – El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Aragchi, afirmó este domingo que la identidad del próximo líder supremo de su país sigue siendo una incógnita y rechazó cualquier interferencia externa en el proceso de sucesión del ayatolá Alí Jamenei, quien murió el pasado 28 de febrero.
En una entrevista concedida al programa ‘Meet the Press’ de la cadena estadounidense NBC, Araghchi salió al paso de las especulaciones tras los informes de medios iraníes que sugieren que la Asamblea de Expertos -el órgano encargado de elegir al clérigo de mayor rango- se prepara para designar a un sucesor.
Preguntado directamente sobre si Mojtaba Jamenei, hijo del actual líder supremo, es el favorito para heredar el cargo, el jefe de la diplomacia iraní evitó dar nombres propios.
Bueno, nadie lo sabe. De hecho, hay muchos rumores», señaló Aragchi, quien subrayó que la decisión final recae exclusivamente en las instituciones de la República Islámica.
Aragchi también respondió a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que Washington debería tener algún grado de participación o influencia en la elección del nuevo líder supremo iraní. «No permitimos que nadie interfiera en nuestros asuntos internos. Corresponde al pueblo iraní elegir a su nuevo líder», sentenció.
Para el ministro, Irán no puede «considerar siquiera» un cese de las hostilidades sin que se esclarezcan las causas del conflicto actual. «Esta no es la guerra que elegimos», declaró, al tiempo que aseguró que Teherán mantendrá su postura militar hasta obtener garantías de una paz «permanente».