Jerusalén.– El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prometió este jueves en su primera rueda de prensa desde el inicio de la ofensiva conjunta con Estados Unidos que su país seguirá atacando a Irán, cuyo nuevo líder supremo, afirmó, «no puede mostrar el rostro en público».
«Hemos eliminado al viejo tirano, y el nuevo títere de la Guardia Revolucionaria no puede mostrar su rostro en público», declaró Netanyahu, en referencia al recién nombrado líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí.
El mandatario calificó los últimos días de «históricos» y aseguró que su operación contra Irán «continuará». «Hemos cumplido con nuestros objetivos, más de lo esperado, y seguiremos haciéndolo», añadió.

Netanyahu afirmó que, incluso si el régimen de los ayatolás no cae como resultado de los ataques israelíes y estadounidenses, el país será «mucho más débil», describiéndolo como un Irán «diferente» que «ya no supone la misma amenaza«.
El primer ministro también se dirigió a los civiles iraníes, expresando su apoyo y afirmando que «se acerca el momento en que podrán emprender un nuevo camino hacia la libertad».
«Los apoyamos, los ayudamos, pero al final, la caída del régimen depende de ustedes, está en sus manos ahora mismo», advirtió.
Netanyahu advirtió al Gobierno libanés que juega «con fuego» si permite que el grupo chií Hizbulá siga operando en su territorio, y añadió que Israel se encargará de desmantelarlo de ser necesario.
Sus declaraciones se producen tras una noche en la que Hizbulá disparó cerca de 200 misiles al territorio israelí, sin que el Ejército advirtiera previamente a la población, lo que generó críticas y llevó al jefe del Estado Mayor a disculparse públicamente.
«Le hemos impuesto un precio muy alto a Hizbulá, y es mejor que el Gobierno libanés nos preceda en este proceso. Si no lo hace, actuaremos a nuestra manera», afirmó Netanyahu.
Esta madrugada, al menos 12 personas murieron en un ataque israelí contra una zona de playa en Beirut, con alta presencia de desplazados, el peor en la capital libanesa desde el inicio de la ofensiva aérea hace más de diez días.
Ese ataque coincidió con bombardeos intensos en el suburbio del Dahye, una de las zonas más castigadas por la ofensiva, que ha dejado hasta ahora al menos 634 muertos, 1.586 heridos y más de 800,000 desplazados.