Tel Aviv.- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró este jueves en una rueda de prensa para la prensa extranjera en su oficina en Jerusalén que Irán, tras veinte días de campaña militar, «ya no tiene capacidades para enriquecer uranio ni misiles balísticos».
«Les atacamos desde el aire, bajo tierra y ahora también desde el mar», indicó, al tiempo que el Ejército israelí emitía un comunicado informando de que había detectado la llegada de más misiles desde Irán contra el norte de Israel.
En su segunda rueda de prensa oficial desde el inicio del conflicto, Netanyahu aseguró que, tras 20 días de ofensiva, Israel está «ganando e Irán está siendo diezmado«, señalando lo que describe como un daño significativo a las capacidades militares de Teherán.
Daño a las capacidades militares
El mandatario aseguró que los arsenales de misiles y drones de Irán están siendo «degradados masivamente» y prometió que «serán destruidos».
Sin fecha para el fin del conflicto
Sin embargo, el primer ministro israelí evitó establecer un calendario para el fin de la ofensiva contra el país persa y aseguró que su Gobierno «no está contando los días» para ponerle fin.
El conflicto entre Israel e Irán tiene sus raíces en tensiones políticas, ideológicas y estratégicas que se han desarrollado durante décadas en el Medio Oriente.
Tras la Revolución Islámica de 1979 en Irán, el nuevo régimen adoptó una postura abiertamente hostil hacia Israel, al que no reconoce como Estado y considera un enemigo clave en la región.
Desde entonces, ambos países han mantenido una confrontación indirecta, evitando en gran medida un enfrentamiento militar directo, pero participando en lo que muchos analistas describen como una guerra en la sombra.
- Esta incluye operaciones de inteligencia, ciberataques y ataques selectivos contra intereses estratégicos.
Uno de los principales puntos de fricción ha sido el programa nuclear iraní, que Israel considera una amenaza existencial. Las autoridades israelíes han advertido repetidamente que no permitirán que Irán desarrolle armas nucleares, mientras que Teherán sostiene que su programa tiene fines pacíficos.