Redacción internacional.- Un hombre falleció este viernes en Tel Aviv durante nuevos ataques con misiles de Irán contra el área central de Israel, donde proyectiles o restos de los mismos impactaron en once puntos distintos.
Según los servicios de emergencias israelíes Magen David Adom (MDA), los paramédicos certificaron la muerte del hombre, de aproximadamente 60 años, y están brindando atención médica a dos personas con heridas leves en otro sector de la zona central.
Los últimos ataques, que incluyeron misiles de racimo, movilizaron a bomberos y equipos de rescate a once lugares para buscar posibles víctimas atrapadas entre los escombros.
Daños materiales y respuesta de bomberos
El impacto de los proyectiles o de fragmentos de misiles interceptados causó la destrucción de un edificio de tres plantas, daños parciales en otro inmueble, el derrumbe parcial de un edificio abandonado y afectaciones en un garaje.
En la ciudad de Ramat Gan, en la periferia de Tel Aviv, un impacto directo provocó un incendio en un camión y un poste eléctrico. Los bomberos lograron evitar que el fuego se propagara a los edificios cercanos y continúan buscando personas atrapadas entre las llamas y el denso humo.
- El jefe de bomberos, Oren Shishitsky, afirmó que “todos los incidentes están bajo control” y llamó a la ciudadanía a no acercarse a los lugares afectados.
Contexto de los ataques y víctimas acumuladas
Ayer, un hombre de unos 30 años falleció por heridas de metralla tras el impacto directo de un cohete lanzado por la milicia chií Hizbulá en un edificio residencial de Nahariya, en el norte de Israel.
Hasta el momento, en Israel se han registrado 19 muertos por los misiles iraníes y proyectiles de Hizbulá. A esta cifra se suman cuatro mujeres que murieron en Cisjordania, territorio palestino, por un misil de racimo israelí.
Los recientes ataques con misiles iraníes contra Tel Aviv y otras zonas del centro de Israel se enmarcan en un contexto de tensiones geopolíticas que han escalado en el último año entre Israel, Irán y milicias aliadas como Hizbulá, en Líbano.
Estas agresiones forman parte de un patrón de hostilidades transfronterizas, donde se utilizan proyectiles y cohetes de diverso alcance para presionar al gobierno israelí y mostrar fuerza regional.

