Beirut.- El sitio arqueológico de Tiro, declarado Patrimonio de la Humanidad, el castillo de Beaufort y la ciudadela de Shamaa han sufrido daños durante el conflicto en el Líbano, pese a contar con «protección reforzada» de la Unesco, informó este martes la agencia de Naciones Unidas.
Se han confirmado daños en sitios clave, como Tiro, Patrimonio de la Humanidad, el castillo de Beaufort y la ciudadela de Shamaa, todos ellos bajo protección reforzada, y se han registrado bombardeos cerca de otros lugares protegidos», dijo la Unesco en un comunicado, donde denunció que «el patrimonio cultural también está amenazado» por la guerra.
Daños en sitios históricos
Este mismo martes, el Ejército de Israel emitió una orden de evacuación para distintas áreas de la ciudad de Tiro, en el suroeste de Líbano, incluido el barrio cristiano de esta urbe costera, que ha atacado en varias ocasiones en los últimos días.
El barrio cristiano de Tiro, situado en el extremo noroeste de la ciudad vieja, constituye uno de los enclaves más emblemáticos de la antigua urbe fenicia, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que se encuentra a unos 20 kilómetros al norte de la frontera con Israel.
Además, el pasado 31 de mayo, Israel anunció la toma del castillo de Beaufort, ubicado a menos de 10 kilómetros de la ciudad de Nabatieh (sur del Líbano), una fortaleza que ha sido un punto clave en todas las guerras y batallas de Israel en el Líbano desde 1982, por su ubicación estratégica, a 710 metros sobre el nivel del mar y con vistas del norte del Estado judío.
Por su parte, en la localidad de Shamaa, a unos 25 kilómetros al sureste de Tiro, se encuentra una ciudadela y una aldea fortificada que data del tiempo de las Cruzadas en la Edad Media.
Medidas de protección
Ante estas amenazas al milenario patrimonio libanés, la Unesco y las autoridades del país mediterráneo han puesto 73 sitios culturales bajo «protección reforzada» e implementado medidas de emergencia para asegurar y reubicar artefactos, de acuerdo con la nota.
Impacto en la educación
Por otra parte, la Unesco recordó que diecisiete escuelas han sido destruidas y más de cien han resultado dañadas, mientras que la guerra ha obligado a alrededor de medio millón de niños a abandonar las aulas y más de un millón de estudiantes han visto interrumpidos sus estudios.