Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informaron este miércoles que los ataques ejecutados contra Irán se centraron en capacidades de vigilancia, sistemas de comunicación y emplazamientos de defensa aérea.
De acuerdo con un comunicado del Centcom, la operación incluyó el uso de municiones de precisión lanzadas por unidades del Cuerpo de Marines, la Fuerza Aérea y la Armada, dirigidas contra infraestructuras consideradas estratégicas dentro del sistema de defensa iraní.
Los objetivos atacados estaban vinculados a capacidades de monitoreo y coordinación militar que podrían suponer «una amenaza para las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región y para la navegación comercial en aguas cercanas», detalla la misma fuente.
El mando militar no ofreció detalles sobre daños materiales o posibles víctimas, pero subrayó que las acciones se concentraron en neutralizar sistemas específicos de defensa aérea y comunicaciones.
Reacción y contexto
Los bombardeos fueron lanzados horas después de que el presidente, Donald Trump, adelantara que atacaría Irán hoy mismo, debido a que, a su criterio, se habían tardado en negociar un posible acuerdo.
El mandatario declaró a Fox News que, durante los ataques, se comunicó directamente con altos mandos militares de Irán, quienes le habrían pedido que abortara los ataques.
Trump también enfatizó a la cadena que los operativos no fueron coordinados con Israel, como en ocasiones anteriores.
De acuerdo con Teherán, el estrecho de Ormuz fue cerrado nuevamente tras los ataques estadounidenses, hecho que fue negado por las fuerzas armadas estadounidenses, que defienden que el tránsito en el canal sigue activo.
