Redacción Internacional.- El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, confirmó este domingo desde Islamabad que Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz para poner fin al conflicto armado que durante más de tres meses mantuvo en tensión a Oriente Medio y generó preocupación en los mercados internacionales.

«Tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que el acuerdo de paz entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán ha sido alcanzado», expresó Sharif a través de un mensaje difundido en la red social X, en el que añadió que ambas partes acordaron el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el territorio libanés.

El gobernante pakistaní indicó, además, que la ceremonia oficial para la firma del acuerdo está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza, mientras continúan las gestiones diplomáticas para concretar los detalles finales del pacto.

Pakistán asume la mediación del pacto

Pakistán ha desempeñado un papel clave como mediador entre Washington y Teherán desde abril pasado, cuando facilitó una tregua temporal que abrió el camino a nuevas negociaciones. En los últimos días, Sharif había asegurado que ambas naciones ya habían consensuado el texto definitivo del acuerdo y que «la paz nunca había estado tan cerca».

Ormuz y el impacto del acuerdo

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el sábado que el acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas, así como el fin del bloqueo naval impuesto durante el conflicto.

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Sin embargo, aunque Trump y Pakistán han dado por cerrado el acuerdo, autoridades iraníes han mantenido cautela sobre el calendario de la firma y han señalado que todavía quedan aspectos técnicos por definir, por lo que no han confirmado oficialmente la fecha anunciada por Islamabad.

La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó a finales de febrero de este año, tras una escalada militar que incluyó bombardeos, ataques con misiles y el cierre parcial del estrecho de Ormuz por parte de Teherán. El conflicto provocó una fuerte inestabilidad regional y afectó el suministro mundial de energía, debido a que cerca del 20 % del petróleo comercializado en el planeta transita por esa vía marítima.

De concretarse la firma del acuerdo, se pondría fin a uno de los conflictos más tensos de los últimos años en Oriente Medio y se abriría una nueva etapa de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones económicas y la seguridad regional.