El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció este martes la finalización de una nueva ofensiva militar contra Irán, en la que sus fuerzas atacaron decenas de objetivos militares ubicados cerca del estrecho de Ormuz y en distintas zonas costeras del país.
La operación, que finalizó a las 22:00 hora del este (02:00 GMT del miércoles) tras unas siete horas de bombardeos, incluyó el empleo de aviones de combate, drones y buques de guerra estadounidenses, que lanzaron municiones de precisión contra instalaciones de misiles y drones, capacidades navales y sistemas de defensa costera iraníes.
Según Centcom, los ataques tuvieron como resultado el deterioro adicional de la capacidad militar iraní para amenazar el tráfico marítimo comercial y a las tripulaciones civiles que navegan por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo.
El mando militar agregó que la ofensiva coincidió con la reanudación del bloqueo naval estadounidense a embarcaciones con destino u origen en puertos iraníes y aseguró que las fuerzas de EE.UU. permanecen «vigilantes, letales y preparadas» para ejecutar nuevas operaciones si así lo ordena el presidente, Donald Trump.