Al acto de hoy en Los Ángeles estuvieron invitados, entre otros, el alcalde de la ciudad, Eric Garcetti, y la congresista, Karen Bass, ambos del Partido Demócrata.

REDACCIÓN.- Aproximadamente 5.000 personas, sobre todo mujeres, se manifestaron este sábado en la entrada del Ayuntamiento de Los Ángeles (EE.UU.) para mostrar su apoyo a que el derecho al aborto siga siendo protegido constitucionalmente en Estados Unidos.

La movilización, liderada por la organización Women's March Foundation, concentró a mujeres de todas las edades ante los jardines situados frente al consistorio angelino al grito de "no daremos marcha atrás" o "mi cuerpo, mi decisión".

Esta reivindicación llega tras la filtración hace dos semanas de un borrador del Tribunal Supremo de EE.UU. en el que se anticipaba la predisposición de la mayoría conservadora a derogar la jurisprudencia "Roe versus Wade", que protege el aborto en todo el país desde 1973.

"Salimos a la calle porque las mujeres estaremos en peligro si se nos prohíbe abortar legalmente, y no nos vamos a quedar calladas", dijo a Efe la fundadora de Women's March Foundation, Emiliana Guereca, desde la manifestación.

Una postura que compartió Emily Ward, de 68 años y natural de San Fernando (California, EE.UU.), quien afirmó que "se está robando la independencia del cuerpo de la mujer" y "las nuevas generaciones estarán peor que sus abuelas".

Al acto de hoy en Los Ángeles estuvieron invitados, entre otros, el alcalde de la ciudad, Eric Garcetti, y la congresista, Karen Bass, ambos del Partido Demócrata.

California es uno de los estados más progresistas de EE.UU. y sus representantes a nivel local y estatal han asegurado que mantendrán el derecho al aborto, independientemente de lo que decida el Supremo.

Sin embargo, manifestantes como Charis Rose y Kimberly García, de 32 y 35 años respectivamente, expresaron a Efe su rechazo a "politizar un derecho fundamental como el aborto" e hicieron hincapié en la necesidad de que se garantice en todos los estados de EE.UU.

"Nos siguen preocupando los derechos de las minorías. Se empieza por no dejarnos abortar, pero ¿qué será lo siguiente, los derechos de las personas migrantes?", se preguntó Claudia Powell, de la organización sin ánimo de lucro Planned Parenthood.