REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Unos 45 activistas del Estado Islámico murieron envenenados, se cree que unos 140 yihadistas resultaron intoxicados, tras comer en la ruptura del ayuno durante el mes sagrado de ramadán. El incidente tuvo lugar en una mezquita de la ciudad iraquí de Mosul, informa 'International Business Times'. No está claro que se trate de un intento deliberado de causar una muerte masiva a miembros de la organización.

Este junio uno de los líderes de EI ha sido asesinado en Mosul. Hamad Zaalyan al Afri, responsable de las finanzas del grupo terrorista, murió a causa de un explosivo mientras circulaba en coche por la zona sur de la ciudad.