Bangkok.- Médicos sin Fronteras (MSF) criticó hoy al Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria por reducir la financiación de los tratamientos antirretrovirales en Birmania (Myanmar).

En su informe "Vidas en Balance", MSF afirmó que la decisión del Fondo Mundial de recortar la financiación hasta el 2014, el suministro de antirretrovirales será insuficiente para evitar la muerte de miles de personas.

La ONG indicó en un comunicado que entre 15.000 y 20.000 infectados de VIH mueren todos los años en Birmania debido a la falta de medicamentos antirretrovirales y sólo 300 de los 9.300 nuevos pacientes de tuberculosis reciben tratamiento.

"Otra vez, los donantes dan sus espaldas a la gente con VIH y tuberculosis en Myanmar. En MSF nos enfrentamos con las trágicas consecuencias de estas decisiones: enfermos desesperados y muertes innecesarias", indicó Peter Paul de Groote, jefe de la misión de MSF en Birmania.

"Las matemáticas son simples. La expansión del tratamiento de VIH y tuberculosis evitarán que se extiendan los contagios y se salvarán vidas y dinero", aseveró Groote.

Según el informe, unas 85.000 personas gravemente enfermas no tienen acceso a fármacos antirretrovirales en el país.

"Sin los tratamientos adecuados, el VIH y la tuberculosis seguirán extendiéndose en muchas áreas, el momento de tratarlos es ahora. La prevalencia del sida en Myanmar es relativamente bajo, es la falta de terapias lo que lo convierte en una de las peores epidemias en Asia", dijo Khin Nyein Chan, médico en MSF.

La organización de médicos afirmó que el país asiático es uno de los que menos fondos reciben para combatir el sida, aunque se encuentran entre los más pobres del mundo.

El Fondo, dirigido por el colombiano-brasileño Gabriel Jaramillo, es una asociación internacional de organismos públicos y privados dedicada a recaudar y distribuir recursos para prevenir y tratar el VIH-sida, la tuberculosis y la malaria.

Desde su creación en el 2002, el Fondo ha financiado programas de lucha contra estas tres enfermedades por 22.600 millones de dólares para más de 1.000 programas en 150 países.