"Mi marido respiró por última vez con nuestro hijo en el pecho y mi mano en la suya”, contó Haley Parke, esposa del hombre.

REDACCIÓN.- Una mujer se sometió a un proceso de parto inducido para que su esposo, con diagnóstico de cáncer terminal, pudiera conocer a su segundo hijo antes de morir.

Jhon Brinton Parke recibió la noticia de que padecía un extraño cáncer que afecta los riñones en el mes de enero, momentos en que su primer hijo procreado con  su esposa Haley Parke tenía apenas seis meses.

El hombre de 33 años decidió someterse a una cirugía ese mismo mes para remover el tumor que según narró su esposa era del tamaño de una pelota de softball.

Aunque luego de la cirugía Parke procedió a recibir los tratamiento de quimiterapia y diversos ensayos clínicos, el cáncer no fue reducido y para diciembre tanto Parke como su esposa fueron notificados por los médicos del centro de salud que su esperanza de vida era de solo unos días, pero para el momento del parto de segundo bebé, el cual procrearon cuatro meses después descubrirle la enfermedad (mayo), faltaban tres semanas.

Frente a esta situación el matrimonio tomó la decisión de solicitar a los doctores que hicieran la inducción para traer al bebé al mundo y su padre pudiera conocerlo antes de partir.

"Mi marido respiró por última vez con nuestro hijo en el pecho y mi mano en la suya”, contó Haley Parke.