El gobernador indígena Eutimio Valencia Duave, autoridad de la comunidad Alto Tarena, en el departamento del Chocó, oeste de Colombia, fue hallado sin vida este martes, horas después de que se denunciara su secuestro por hombres armados.
La Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales Indígenas del Chocó (Orewa) confirmó el hallazgo del cuerpo del líder, quien había sido reportado como desaparecido tras ser interceptado por tres hombres armados en una carretera que conduce al municipio de Tadó, en el sur de ese departamento.
Expresamos nuestro profundo dolor y consternación tras conocerse el hallazgo del cuerpo sin vida del gobernador Valencia Duave«, señaló la organización en un comunicado, en el que calificó el hecho como una «agresión contra la cultura y los derechos fundamentales» de los pueblos indígenas Emberá Dóbida, Katío, Chamí y Tule.

Según Orewa, Valencia era una autoridad reconocida por su compromiso con el bienestar de su comunidad y la defensa de los territorios ancestrales, así como por su trabajo en favor de los derechos de los pueblos indígenas.
Horas antes del hallazgo, la Defensoría del Pueblo había emitido una alerta exigiendo el respeto a la vida del líder indígena y activado canales humanitarios para facilitar su liberación.
El organismo recordó, además, que los pueblos indígenas son sujetos de especial protección constitucional y que el Estado debe garantizar su integridad en territorios afectados por el conflicto armado.
El departamento del Chocó, situado en el litoral Pacífico colombiano, es una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado, donde comunidades indígenas y afrodescendientes viven en medio de disputas territoriales entre grupos armados ilegales como la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo, la mayor banda criminal del país.
El asesinato de Eutimio Valencia Duave ha generado una ola de indignación y solidaridad entre líderes indígenas, organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil en Colombia. D
iversos colectivos han convocado a movilizaciones pacíficas y vigilias en memoria del gobernador, subrayando que su muerte representa un ataque no solo a su persona, sino a la labor colectiva de defensa de los territorios y la cultura de los pueblos originarios.
Asimismo, expertos señalan que este tipo de hechos refuerzan la urgencia de implementar medidas de protección efectivas para las autoridades y líderes comunitarios en zonas de alto riesgo.
Por su parte, las autoridades regionales han anunciado el despliegue de equipos especiales de investigación para esclarecer las circunstancias del crimen y capturar a los responsables.
Se espera que el Gobierno nacional refuerce la presencia institucional en el Chocó, no solo para garantizar justicia en este caso, sino también para proteger a las comunidades indígenas que habitan en territorios históricamente vulnerables a la violencia de grupos armados ilegales, buscando evitar que se repitan hechos similares en el futuro.