El Gobierno de El Salvador felicitó este miércoles al ultraderechista José Antonio Kast por asumir la presidencia en Chile y le deseó éxitos en su gestión, informó la Presidencia de Nayib Bukele, que no viajó al país suramericano para la investidura.
El Ejecutivo añadió: «Nos une una hermandad sólida, basada en la libertad, la soberanía y la paz que ambos pueblos compartimos».
El ahora presidente chileno visitó a finales de enero El Salvador como parte de una gira por Centroamérica. Se reunió con el mandatario salvadoreño y recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la cárcel de máxima seguridad símbolo de la llamada guerra contra las pandillas que lidera Bukele.

A la ceremonia de investidura no acudió Bukele y en su representación asistió el vicepresidente, Félix Ulloa.
Kast asumió este miércoles la Presidencia de Chile en una solemne ceremonia en la ciudad costera de Valparaíso, a la que acudieron parlamentarios de todos los partidos y una docena de jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, entre ellos el rey Felipe VI de España y el presidente argentino, Javier Milei.
El abogado es también el primer mandatario en democracia en respaldar la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), ya que el único conservador que había gobernado hasta ahora era Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022), que votó en contra de la continuidad del régimen en el plebiscito de 1989.
Además de Milei y el monarca español, acudieron a la ceremonia los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Paraguay, Santiago Peña; y Uruguay, Yamandú Orsi.
La llegada de Kast al poder marca un nuevo giro político en Chile, con una agenda centrada en el endurecimiento de las políticas de seguridad, el control migratorio y la reactivación económica.
Su triunfo ha generado expectativas entre sectores conservadores de la región, mientras que también despierta preocupación y debate entre grupos de oposición y organizaciones sociales que observan con cautela las propuestas del nuevo mandatario y el impacto que podrían tener en la política interna y en las relaciones internacionales del país.