El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la guerra contra Irán terminará “pronto” porque “prácticamente no queda nada que atacar”, aunque funcionarios estadounidenses e israelíes indicaron que no existe una directiva oficial sobre la fecha de finalización y que ambos países se preparan para al menos dos semanas adicionales de operaciones militares.

Trump aseguró en una entrevista con Axios que la campaña “va muy bien” y que los daños infligidos superaron las expectativas iniciales, afirmando que Estados Unidos está “muy adelantado respecto al cronograma” y que los ataques han causado más destrucción de la prevista inicialmente en el período de seis semanas.

El mandatario justificó la campaña en términos históricos y de seguridad regional, señalando que Irán “iba tras el resto de Oriente Medio” y que los ataques representan una retribución por 47 años de acciones hostiles y violencia provocadas por el régimen iraní.

  • Trump también advirtió que la hostilidad de Irán no solo se dirige hacia Estados Unidos e Israel, sino que se extiende a los estados del Golfo.

Campaña militar en Oriente Medio

En el frente marítimo, el presidente confirmó que ataques estadounidenses del martes destruyeron 16 embarcaciones cazaminas iraníes, desbaratando los planes de Teherán de sembrar el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita normalmente el 20% del petróleo mundial. Según Trump, cualquier intento de colocar minas en la zona tendrá “consecuencias militares a un nivel nunca visto”.

El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, aseguró que la misión de las fuerzas estadounidenses es “eliminar la capacidad de Irán de proyectar poder y hostigar el tráfico marítimo en el estrecho”, destacando que los ataques iraníes con misiles y drones han disminuido de manera significativa y que “el poder de combate de Estados Unidos crece, el de Irán declina”.

Pese a este optimismo, la guerra entró en su duodécimo día con una escalada sostenida: Irán atacó al menos dos buques comerciales en el estrecho de Ormuz, exigió que cualquier navío que cruce el paso obtenga “permiso” de Teherán, y lanzó drones contra el aeropuerto internacional de Dubái, causando heridas a cuatro personas.

Tensión en los mercados energéticos

Estos ataques generaron incertidumbre en los mercados energéticos, con el precio del petróleo superando los 90 dólares por barril, reflejando la tensión geopolítica y el impacto económico global que tiene el conflicto en Medio Oriente.

Analistas internacionales advierten que, aunque Trump proyecta un escenario de rápida conclusión, la situación sigue siendo altamente volátil y podría prolongarse más allá de las semanas previstas, especialmente si Irán continúa con acciones militares en el estrecho de Ormuz o contra intereses regionales, lo que mantiene en alerta tanto a Estados Unidos como a sus aliados.